19.9.07

Gabjan o el fallido mensaje de paz

Me acuerdo, no me acuerdo. ¿Qué año era aquél? El día, perfectamente lo tengo en la memoria. Un cine en Coapa. La peli, de drogas y madurez prematura. Un beso, rarísimo. Y huiste porque, según tú, tenías muchas ganas de ir al baño. Nos pusimos antes de acuerdo, por teléfono (el chat estaba en embrión). Y de ahí, p’al Real. Cuatro años intensísimos. Los de la Universidad que, aunque piso sus pasillos dos veces por semana, siento ya tan lejana y tan ajena. Ya me acordé del año: 1997. Hace diez. Y dos días… Un diecisiete del mes nueve del año noventa y siete, escribiste en una de las cartas que tengo guardadas en una caja que acabo de abrir y que temí leer. Me temblaron las manos. Postales de tus viajes, de tus vivencias, de lo que compartiste de tu vida conmigo, que siempre ha estado tan inmersa en conocer, en saber y en entender.

Ahora soy yo la que trata de reconocer, de entender, de buscar ¿perdón? No sé si sea la palabra; quizá el concepto es paz. Fuiste tan determinante cuando yo decidí cambiar de aire, de persona, de labios y de perspectivas. Ni él ni a ti les regateo su lugar. Pero él ahora no importa. No para los efectos de este mensaje kármico. Diez años ya. Seis de nuestra última conversación. Y entiendo que para ti, para tu vida, soy un capítulo enterrado hasta lo más recóndito del desierto. Donde ni el viento ni la lluvia ni un terremoto me saquen. Pero es muy curioso cómo lo que fue lo distinto de nuestras vidas invariablemente nos vincula. La academia; ese hobbie que a la mera hora tú continuaste y a mí –como siempre– me valió madres y en mi inconsistencia, boté. Vivir a una avenida de distancia. Ciertos conocidos en común. El inexorable pasado.

El Hi5 es una maravilla. Y gracias a él, y a conversaciones esporádicas, sé cómo estás. Que hay cosas que no cambian: tu sonrisa enorme y tus inmensos ojos de girasol. Tus padres, siempre tan respetables. El amor (ese que decíamos era un capricho) de tu hermano (Cristo de Coyoacán) y la Tormenta de Pasión. Tu formalidad sempiterna hasta para echar desmadre. Tus coches rojos y azules. Lo bien que te ves en traje. Tus granitos en la cara pese a que eres casi un treintañero :p… Tu sorprendente avidez por el conocimiento, que ahora compartes con todo aquel que lo desea. Que, pese a que nunca fueron parte de mí, sigues sosteniendo entrañables amistades con gente como Norma o Mariana, de las que me contabas anécdotas. Veo, en síntesis, que no has cambiado. Y es para bien. Sigues siendo esa estupenda persona de la que estuve enamorada.

Y en esas constancias pero también en aquellos pequeños detalles que te han modificado, me veo y me da miedo. Ver cuánto cambié y qué tan igual soy a esa “vaca” que te llevaba sándwiches y yogures de limón a la escuela. Que te llamaba a tu casa y a la que le daba pánico que le contestara tu madre… (aún me sé tu teléfono de memoria). Que sigue obsesionada con el futbol. Que desearía platicar contigo, saber qué ha sido de ti sin necesidad de que medie una tecnología que puede ser tan cruel como impersonal. Que sigue teniendo entrañables cuates que alguna vez fueron tuyos. Que tiene terror de que la mandes a la chingada, porque sabe que no será de otra manera. Porque no puede ser distinto, porque tú no lo eres ni yo tampoco. Seguimos siendo los mismos escuincles babosos de hace diez años, sólo que más viejos y –al menos eso creo– un poco menos idiotas.

¿Por qué me dio por escribirte? No sé. Igual, como decía más arriba, es por karma. Porque si vieras lo que es mi vida ahora como una de nuestras eternas discusiones, me dirías: “¿lo ves? Te dije que tendría razón y no me has hecho caso. ¡Ja!”. Y le pondrías punto final. Pero, lo siento, no puedo dar marcha atrás y pedirte perdón. Fue una circunstancia que debía suceder. Hay que crecer y trascender. Sé que contigo el costo es no volver a hablarte como antes; ni modo. Lo asumo. Porque las grandes vivencias se pagan con enormes sacrificios, como ha sido no contar contigo en mi vida nunca más.

Decías en esa hoja fotostática de psicología y comunicación: “No sé si algún día llegues a leer esto, pero de todas maneras quiero que sepas que te aprecio muchísimo (…). Tampoco sé hasta cuándo seguiremos así, pero has de saber que, mientras ha durado, ha sido maravilloso. Si algún día esto termina, seguiré diciendo que, contigo, viví de los momentos más felices de mi vida”. No sé si aún lo creas. Yo sí. Ojalá algún día tenga el valor de decírtelo en persona. No pasa de que, en tu cruel sinceridad, digas: “ah”, te des la media vuelta y las cosas sigan como si nunca hubiéramos ido al cine en Coapa, como si nunca nos hubiéramos besado en la contraesquina de La Espinita. Como si nunca hubiéramos ido a comer a McDonald’s… En fin, como si Gabjan no hubiera conocido a Mishagoc.

Te deseo felicidad y éxito. Te quiero.

***
¿Y en qué acabó la historia? Pues nada, que estaba muy resuelta a mandarlo como mail del Hi5... Ya había controlado ese hijueputa vuelco del estómago... ¡Y pum! ¡Que tiene bloqueado el envío de mensajes! Más claro, ni el agua... ¿no?
En fin... Acompaño esta historia de madrugada con una rola que, no sé por qué, me lo recordó...

9.9.07

Fosa común



Foto: AP

Me quedé pensando en el post anterior... está a toda madre lo que dejas, pero también está a toda madre tirar a la basura, como muertos exhumados que no pudieron costear en vida un pedacito de tierra eterna, para que los gusanos se dieran banquetazo...
Decía. Pensaba. En lo que hay que hacer que tú nomás no: saludar; por decir un hola no se ha caído el mundo. Voltear de vez en cuando a saber que hay mundo más allá de la pantalla. Dejar de morderse el rebozo. Salir del caparazón. Arriesgarse. Equivocarse. Dejar que cada quien resuelva sus pedos. Defender una amistad. Perdonar. Aplicar menos el "me, myself and I" y salir a reír un poco...
Futs, parece que el peso negativo regó el polvito de la balanza...
Mejor que todo eso que tan fácilmente recordé, se vaya con el muertito de la foto.
Para que siempre viva.

31.8.07

Algo así como la antología de Shakira

Y un exorcismo...

Hoy me di cuenta de que antes de conocerte no le quitaba las etiquetas a las cervezas. Tampoco me acercaba a la comida para olerla... Y tomo el volante, en calma, como tú: de la parte de abajo y sólo con dos dedos. Me gustaba el verde, sí, pero más desde que lo vi puesto en ti. Y supe de Juanito Monedas, y las bombas españolas, de los vascas, también de los que hacen covers bien chidos a canciones de Santo y Johnny. Suspiré viendo un estúpido blueberry muffin. Y cuando estaba en Puerto Vallarta, comí en un lugar que te habría encantado. En fin, tantas y tantas cosas que dejaste en mi manera de ser y de hacer... Ahora más que nunca me enorgullezco del color de mi cabello.

Imagínate si algún día el amor se hubiera hecho para los dos, creo que las fronteras entre ambos se habrían borrado...

18.8.07

Pausa. Perro. Perdón. Planes

Estoy que me siento a escribir y nada más se me acaba el tiempo. Tenía en mente tantas cosas por compartir que ya se me hizo bolas el engrudo... Supuestamente mi escapada a la playa había servido para poner mi cabecita en orden, en un equilibrio que perdí en febrero por lanzarme alegremente a tener otro trabajo que me dejó un chorro de satisfacciones (Bat, Mao, Betina, Jess, los quiero y los extraño) pero más en el orden afectivo que en el profesional; ahí el saldo fue dudar si lo que hacía era lo correcto. Pero bueno, eso terminó y me largué a la playa... Guayabitos, Nayarit, como ya lo he escrito, es un lugar maravilloso para pensar y relajarse... y mi idea era ahogarlo en el mar, que se fuera con (conste que digo "con", no "como") la indeseable basura que afea la arena, pero las olas en "la alberca más grande de México" no lo permitieron. Furiosas, lo devolvieron. Lo regresaron también en la lectura de Mira si yo te querré, de Luis Leante, cuya premisa es que ni el tiempo ni el desierto pueden detener al amor. En síntesis: Nada más me estaba haciendo pendeja porque no hacía otra cosa mas que desear verlo, estar con él, abrazarlo. Tenerlo cuando está más lejos que nunca, en un punto sin retorno...
Y de vuelta a la realidad de la ciudad, los pendientes y las obligaciones (todas ellas, antes de entrar al diario) se dejaron caer... que si la plomería, al coche le fallan los frenos, hay que descongelar el refri, bla bla bla... entre todo ello se desveló una tristeza, porque mi gata, la Fontana Bella, se escapó de casa. Me dejó solita y simbólicamente cerró un ciclo donde pedía desesperadamente ayuda, compañía, afecto doméstico.
***Pero por algo pasan las cosas***
Se supone que he tenido una limpieza mental. Que estoy con nuevos bríos emprendiendo cosas nuevas. No me moveré de esa voluntad aunque haya ciertas cosas que me hagan querer tirar todo al caño. Al amor, tiempo para encontrarse (o como dirían Los Tres, "el amor tendrá que esperar un buen rato para descansar de tú y de mí"). Y a la vida, agua y ajo. Aunque nunca está de más la ayuda: he decidido adoptar una perrita que aunque ya me destrozó los lentes, está llenando un poco mi voluntad. Y estoy pensando un poco en aquello del perdón. En buscarlo y concederlo. Nada pierdo. Ganaría un chingo. Paz, sobre todo. ¿Quién quita es chicle y pega?
Respiro. Uno, dos, tres. En la sala ladra La Bonita. Creo que es hora de salir a dar un paseo.

28.7.07

love is the answer to loneliness...

Really, I hope so...



Real Love/The Beatles

All my little plans and schemes/Lost like some forgotten dream/Seems like all I really was doing/Was waiting for you

Just like little girls and boys/Playing with their little toys/Seems like all they really were doing/Was waiting for you

Don't need to be alone/No need to be alone/It's real love/It's real, yes it's real love/It's real

From this moment on I know/Exactly where my life will go/Seems that all I really was doing
Was waiting for love

Don't need to be afraid/No need to be afraid/It's real love/It's real, yes it's real love/It's real

Thought I'd been in love before/But in my heart I wanted more/Seems like all I really was doing/Was waiting for you

Don't need to be alone/No need to be alone/It's real love/Yes it's real, yes it's real love
It's real, yes it's real love...

18.7.07

Arguing is pointless

Pues no sé. El que busca encuentra. Me recuerda un lugar ya tan lejano y expresa algo que quiero decir pero que, sé, no seré escuchada... ¿valdrá la pena?... Bonita rola. Modest Mouse. The World at large...

11.7.07

Hora de...

Que si es hora de dejar, de renunciar, de cambiar de rutina. De renovar cosas que se creían dominadas; de desprenderse de gente a la que quieres, con la que te sentías segura. Que si es hora de comprender que por ahora, por mañana y quizá por nunca, se dé eso que tanto ansías, pese a que también allá ha sido hora de cambios y renovaciones. Que si es hora de retomar lo que pusiste en pausa; de volver a buscar, ubicar, limpiar y tirar. Que si es hora de estrenar esos erarphones y largarte a la playa. Que falta poco para el vuelco. Que todo, otra vez, va a ponerse en un lugar del universo donde sólo puedes asirte a una esperanza, frágil como un cabello, o a tu necedad, fuerte y profunda, cual noche de alegría.

29.6.07

Cumpleaños 28

Estuviste de nuevo hasta la madrugada... Fuiste quien me dio mi último abrazo legítimo de cumpleaños. Tal vez es casualidad.... Hace un año fue Big Bang Baby. Éste, una cerveza holandesa y confirmar: you really got me. ¿El próximo será igual? No lo sé. Pero me basta con saber que sientes lo que te transmito en cada mirada... Sigo teniendo fe en que un día será para siempre...

21.6.07

Claro que sí...


Ustedes, los Marranex, los que leen, los que dejan comment. Todos los que me han pedido levantarme y andar, mandar a la chingada. Recibo sus abrazos, sus buenas vibras, su terapia intensiva para mi corazón. Hoy estoy mejor. Gracias, en serio... y gracias a Dantés, por la foto. Casi chillo, cabrón.

19.6.07

CONFIAR

Perdón. La larga ausencia es porque sigo encabronada con la vida. Sé que sus buenas vibras son porque me estiman (aunque muchos de ustedes ni siquiera me hayan visto en su vida) pero no puedo evitarlo. El colmo fue esta madrugada. Mi compu se jodió... La de escritorio. De repente ya no jaló. Y eso me hizo (después de lograr conectar la laptop al modem) pensar en el rollo de la confianza. Llegas a casa después de un día jodido y confías en que al menos tu computadora, la que usaste a las siete de la mañana, funcione. Y pues resulta que no. Ilustrativo el asunto para explicar que poco a poco, con evidencias, me doy cuenta de que me equivoqué....
Me enamoré pendejamente, sí. De alguien que está muy lejos. Y confías en tu corazón, en que algo tuvo esa persona en sus palabras o en sus acciones que te atraparon. Fue mi caso. Pero con el transcurrir de las horas, de los silencios y las ausencias (etéreas, cibernéticas, óticas) te percatas de que la otra persona no sintió lo mismo, o se asustó o ve tú a saber que putas madres pasó. El punto es que se evaporó. Como vino se fue. Lo peor es que el sentimiento es el que no se va. Pienso en él al menos una vez en el día. Llego a casa en la madrugada esperando que suene el teléfono. O que interrumpa mi ajetreada noche en el diario para saludarme, como antes de que yo fuera a su tierra a decirle que esto era neta, que le veía futuro pese a la distancia y a lo dispar de las rutinas. Confié y perdí, como suele pasar... Confié en una palabra que sonaba a hecho y se jodió. Confío, quizá tontamente, en que mis vibras mentales lleguen hasta su puerta a sacudirlo. Pero las evidencias me escupen en la cara que fue un asunto simple y sencillamente p-a-s-a-j-e-r-o...
Está jodido, me siento jodida por muchas cosas. Esto me ha pegado más de lo que yo quisiera. Pero qué puedes esperar cuando tu vida la haces entre tres computadoras, dos medios, un chingo de gente y un horario de espanto?
Tú, si algún día lees esto que puse, no te preocupes. Confío y espero. Pero ya no con el corazón en mis manos. Yo caminé y estuve dispuesta a bajar el ritmo para empatarme con tus pasos, pero me has demostrado que tu vereda está sumamente alejada de la mía. Ojalá algún día pueda decírtelo en persona, o ya de jodis, por teléfono... Y no te preocupes tampoco, que mi corazón sigue en propiedad de una persona a la que sí veo todos los días -también imposible- pero a la que puedo ver a los ojos y sonreírle, de vez en cuando plantarle un beso en la mejilla y desearle suerte en su juego de mañana.
Confiemos, entonces, en que, como dice Modest Mouse, estaremos muertos antes de que el barco se hunda...

24.5.07

Revire personal del "¿y yo por qué?"

La Jornada, 7 de enero, 2003... "Por la mañana (del lunes 6), durante la inauguración de la nueva sala de prensa de Los Pinos, cuando el mandatario recorría las instalaciones y saludaba a los reporteros, se apareció el subdirector de noticias de Canal 40, Roberto López Agustín, quien a gritos y mostrando una pancarta exigía al Ejecutivo su intervención para que "se respetara la ley". Sin voltear a verlo, Fox sólo exclamó: "¿Y yo por qué?".

No sé qué tiene que ver una cosa con la otra. Pero me acordé, a propósito de que el sábado pasado se cumplieron dos años de la consumación del despojo de la señal del Canal 40, que todo ese robo bien se resume en la frase que Fox espetó al que siempre distinguré como mi maestro en el periodismo.
Pero ese no es el punto. Simplemente ahora estoy en una etapa de negación. No, no y no. Y aplico el "¿y yo por qué?". No voy a hacerlo. Ni una llamada, ni un mensaje, ni un mail. Ni madres. Parece que los días no existieron, que las cosas nunca pasaron y que por eso no debe haber ninguna búsqueda. Mi lógica y mi corazón, como El Borras, me gritan que lo haga, pero esta vez mi orgullo es mayor y lo voy a dejar hablar, que me guíe. No. Ni madres. Y no de nuevo. Simple y sencillamente porque en este mundo hay una cosa que se llama re-ci-pro-ci-dad... Porque yo ya di lo que tenía e hice lo que tenía que. ¿No hay respuesta? A la chingada. Hasta nuevo aviso.
Me declaro en postura bartiana, cuando la familia está en Marruecos y el chico Simpson ve a un contorsionista andar hecho bolas, de un lado a otro: "I can do that, but I don't wanna".

Don't want you in
Elan

I wonder if I've lost it/And I wonder how/I've been here all day/But this feeling won't fade
Last time I saw you/I got all choked up/And I forget you never cry/But I think this time you might
Cause you owe me more than you will ever know/And I was just thinking it's time to let go
Cause I don't want you in/Something you can't begin to understand/No I don't want you in
Something you can't begin to understand
So I lie on my bed/And I dim the lights/You know I'd rather be out instead/I wish I had somewhere to be
I liked you more when you liked me/Was that too much to ask/You got too good at lying to me
Did you think that I'd be happy
Cause you owe me more than you will ever know/And I was just thinking it's time to let go
Cause I don't want you in/Something you can't begin to understand/No I don't want you in
Something you can't begin to understand

13.5.07

La resaca de Tunick

Una semana después, con la euforia diseminada y el morbo aplacado. Ahora sí les va "mi veldá" sobre mi participación en el desnudo masivo del domingo 6 de mayo. Muchos ya lo saben, otros no, pero esta experiencia cambió radicalmente a partir de que hubo prueba consistente de mi desnudez pública... que aquí les pongo y, a la vez, les dejo este texto, que salió en MILENIO Semanal. Disfrútenlo como yo lo hice :)


Foto: Claudia Guadarrama, MILENIO.
Se vale jugar a buscar a Wally...

3.5.07

Te extraño a madres

Desde hace semanas que no estás en mis jueves y me haces mucha falta. Eres como esa cosa rara que nunca tuviste pero cómo te hacía feliz. Como un libro hermoso lleno de fotografías o un suéter calientito que además se te veía estupendo. Ambos, prestados. Pero tú ni eso. Y aún así ya eras parte de mi vida. No puedo dejar de pensar en que la última imagen que tengo tuya es sonriendo... ¡aunque no lo creas! Te estás levantando las agujetas de la sudadera y parece que vas a brincar como un chapulín. Y desde ahí te esfumaste. Te veo de lejos, no me sirve. Me quiero acercar y temo salir lastimada. Asumo que ese que eras ya no existe. Las razones no las sé, porque como todo lo que te pasa, te lo quedas, lo machacas, le das vueltas como bola de estambre que en un momento te aplasta. Uno sabe lo que siente uno y jamás lo que pasa por la mente del otro salvo cuando es de su boca. Éste es el caso. Quisiera abrazarte como esa vez, ¿te acuerdas?, que platicamos en casa hasta la madrugada, de mil pendejadas. Y yo estaba recargada en tu panza fría. Sin ninguna felicidad (efímera pero intensa) próxima. Y que me dijeras aunque sea en clave, fiel a tu costumbre, por qué ya no pateas mi cajón, por qué ya no pintas osos en mis rodillas ni cantas una canción sobre una linda muchacha; ¿dónde está esa alegría que indirectamente también era mía? Eres, como he dicho, de un tiempo que no volverá jamás... De ese tiempo que estaba profundamente y sin miedo enamorada. Me quedo, ahora, sólo con esos recuerdos que no le presto a nadie; ese suéter calientito y ese libro de fotos imaginario hacen que todas las noches te extrañe a madres. Hoy hubiera querido que fueras al cine conmigo. A decirnos nada. Salir y vernos con cara de no conocernos... Pero sólo encontré la lluvia y un atardecer en el espejo retrovisor. Y de ti, la memoria de unos ojos soñolientos en la madrugada de un día que no me acuerdo en un lugar que está muy lejos.

19.4.07

"Si quieren acordarse de mí, escuchen Dead, de Zoé"


Para Nacho y su familia, por Rosy, con todo mi amor...

Escribir para entender ayuda, pero no basta. Leer todo lo que hay en su Hi5 es vida y amor y ganas de estar. Algunas cosas, ironías estúpidas y pulsiones escópicas que no contribuyen. Y recuerdas cúanto tiempo ha pasado desde que la amorosa madre de tu mejor amigo la tenía en el vientre. Y la rememoras, pirinola, en una que otra fiesta, una de tantas, donde uno piensa que las cosas no cambian, que todo es como una escenografía perenne. Hasta que ¡Pum! Es una adolescente única y a la vez como todas: que su hermano la ama y que la rodean porque cuenta con una vibra increíble. Cuestión de familia.
La presunta eternidad del ser humano es una estupidez... Pero la estupidez del ser humano esa sí es eterna. Y su mezquindad, dizque "para no meterse en problemas".
Rosy se fue, "como angelito" (Nacho dixit) este miércoles por la mañana tras perder una batalla que, de no ser por el egoísmo ciudadano, quizá hubiera sido una resistencia más honrosa. Un accidente, imprudente y pendejo como todos los accidentes... horas de esperanza que, al final, se resolvieron con lo que nadie quiere, pero quizá es mejor. Por muchas cosas, principalmente, por el sufrimiento y el cambio de destino de ese que padece.
La vida es un instante que no termina, sólo hace pausas, dolorosas... para tomar aire y seguir corriendo... Sigo sin entender, mejor sigo corriendo...

16.4.07

Esto toma sentido

"Sigues siendo recolectora de piezas de rompecabezas. Recoges pedazos de emociones, pero todas ellas no hacen una persona. Pero lo bueno es que estás aprendiendo y sobre todo experimentando, así que sigue adelante, pero fíjate muy bien en los patrones. Piensa en por qué y para qué los eliges. Qué pedazo de ti quiere sentirse viva cuando estás a su lado"...

Gracias, IAPC.
Como siempre, con las palabras adecuadas.

8.4.07

Del verbo extrañar y la soledad de esta madrugada

Extraño a alguien que no tengo. Extraño a alguien con quien estuve una vez y le dio la vuelta a mi mundo. Extraño a alguien a quien no le intereso. Extraño al que me odia, al que me amó y la regó. Extraño al que vive lejos, al que está pasando una calle. Extraño, también, al que me enseñó cosas que yo ni siquiera conocía. Extraño al que me abrió las puertas del amor. Extraño a todos y cada uno de los hombres que han pasado por mi vida. ¿Y cuál de ellos me extraña a mí? ¿Habré dejado un recuerdo, una marca, una noche de insomnio en alguno? No lo sé, no lo creo, puesto que si esa marca, ese recuerdo fuera tan fuerte como los que estas personas han dejado en mí, tendría una llamada, una visita, un pensamiento lejano, uno de esos zumbidos de oídos que siempre pasan cuando alguien te recuerda. No sé por qué mi corazón es así. Se entrega siempre sin ninguna maldita reserva. Y todos, en consecuencia, le dan la vuelta. ¿Acaso es tan terrible? No lo entiendo en verdad. Quisiera decirte cuánto te extraño en este momento a ti (pon tu nombre si en verdad te va el apelativo), quisiera estar de nuevo de frente a tus ojos, y no sentir esa indiferencia que ahora, por esas cosas de la vida, atraviesa nuestra relación. Siento que ahora es el momento, sin decidirlo yo, de estar sola. De entender que se puede vivir así. No es sencillo, porque mi corazón necesita alguien de quien asirse. Sea por una noche o por un eterno. Quisiera, simplemente, que estuvieras en este momento para tomarte de la cara y darte un beso. Eso es todo lo que quiero para poder conciliar el sueño.

30.3.07

Foto traicionera

Ja. En vez de dormir, me asalta la idea y me voy, una por una, a las fotos que he archivado en esta computadora desde que mi cámara digital (primero, esa que siempre se le acababa la pila en el momento menos oportuno y ahora, la que no permite tomar pictures en B/N) es parte de esta historia. La maldita idea de la traición fotográfica me asalta. ¿Qué eras, éramos, hace tan sólo unos meses, un año, la semana pasada? Y parece que nada cambia pero el testimonio es inequívoco. En los escenarios, en las personas que te acompañan. En la felicidad o nostalgia del momento. Y veo, en particular, las fotos de ellos que se separaron (¿por qué? No sé. Uno está como fiera salvaje, lamiéndose sus heridas apartado del mundo; el otro clama por tenerlo cerca, pero a la vez no lastimarse más). Y veo las tuyas, de cómo, al pasar del tiempo, decidiste poner más y más tu mano sobre mi hombro y abrazarme con fuerza y hasta darme un beso en la mejilla con los ojos cerrados. Y me veo a mí en esas fotos. Cómo te observo con mi estúpida cara de enamorada, de no tener ojos para nadie, para nada. Me pregunto entonces: ¿la claudicación es real o es sólo aburrimiento, fastidio, cansancio? No tengo respuesta. Sólo un pequeño indicio de traición.
Tengo que tomarme una foto frente a ti, de nuevo, para ver cómo te observo. Ahora.
Clic.

22.3.07

La lección de esta semana, de ese mes, de aquel año



Yo no sé si puedas entender
frases macabras...
Hoy mi amor se vela con la luz
de la mañana
¿Para qué me mostraste tu fácil corazón
sin resolver?
Me bastaba con ver una muestra de tu amor
sin entender...
Partir tu frente para ver
salir mis besos de una vez
Mañana lo voy a saber...

"Mañana lo voy a saber, Los Bunkers"

18.3.07

Post mitote

Son los labios como de una canción que se va a un fade out interminable...
Los ojos, una rendija de luz...
Las manos, que transforman un mundo, tímidamente se acercan; quizá porque no quieren o porque ya no se acuerdan...
Una noche clara, un camellón interminable... Silencio.
La honestidad abrumadora, tranquilizante, motivadora...
Que me hace feliz...

14.3.07

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Por fin!!!!!!!!!!!!!!!

Estoy inmersa en ella, pero a veces la detesto. La tecnología me ha jugado una que otra mala pasada estos días; la más reciente, que llevo más de una semana tratando de postear desde mi casa y nada, nomás que pasaba más de una hora y la pinche página no abría... Y pues ya me tenía que ir a dormir..... porque resulta que mi vida fluctúa entre un trabajo y otro, entre una computadora y otra (en las que no puedo postear, porque no tengo tiempo), entre que mi jefito chulo del diario se largó DOS SEMANAS de vacaciones y me dejó a mi suerte.......
He llegado a la conclusión de que la adrenalina del trabajo está sustituyendo en mi vida a la adrenalina del amor. La ilusión que hace un par de semanas me hizo ponerme sumamente contenta, ahora me deja con muchas dudas. ¿Sentirá lo mismo que yo? Y es que es muu fácil, por estos medios (de nuevo la tecnología) decir mil palabras de miel y no creer ninguna. La proximidad, entonces, es lo que me hace creer.
En fin, tenía tanto que decir y ya se me olvidó todo. Estoy muy cansada (Ya sé que en este espacio siempre me quejo de eso, pero ¿para qué es, entonces?). Extraño a mis amigos, a todos, a los que están cerca y a los otros.... Te extraño a ti, aunque sé que te vale madre......
Ya me voy.
Espero volver pronto