31.10.11
See If I care Project
Entonces decidí cerrar esa vía hasta el tentativo domingo en que supuestamente se abriría la del lado contrario. Es decir, tú llamarías.
Mientras tanto yo dejé de llamar y escribir.
Tal como tenía previsto, no pasó nada. No llamaste, no escribiste. Pasó el fin de semana y llegamos al lunes. El proyecto tuvo el resultado que no era el esperado (de esperanza). Fue el planeado (de conocimiento previo).
Pues, nada.
Ahora ya no sé si quiero hablarte o escribirte. Yo creo que ni cuenta te diste que fuiste mi experimento.
(Vale para pura madre. Vales para pura madre).
22.7.11
Momento para no evadir lo que fue evidente
Yo te amé mucho. Y difícilmente alguien podrá quitarte el título de "el amor de mi vida".
Pero hablo en pretérito porque ya no te amo como te amaba antes. Creo que ya no te amo, de hecho.
Llenaste muchas luces de mi horizonte y guardo una cauda de recuerdos.
Estás en muchos comportamientos conscientes e impensables de mi día con día.
Ya no siento nada por no tenerte cerca; es más, se que estás a dos pisos de distancia, pero ya a mundos paralelos.
Y lo que en algún momento de hace unos meses me entristecía, ahora no me provoca nada. En serio, nada.
¿Así se acaba el amor? Así se acaba. O así se me acabó para ti.
Y ya. Como la muerte. Como el momento en que no hay más. Como una sala vacía en el cine. Como cuando el iPod se queda sin batería. Ya.
Saltará, sólo de cuando en vez, una sonrisa.
Por lo que fue, sin ser.
19.6.11
Some things of the past makes me laugh
20.8.10
For some reason...
Sólo quiero, por momentos, llenarme de exhalaciones que, al final, sé plenas en el instante pero fortuitas en el recuerdo.
For some reason I'll have faith, and walk away and open the eyes wider.
De pronto, no quiero jugar, no quiero hablar, no quiero ir, porque a partir de unas horas, simplemente las cosas van a cambiar. Y tampoco me va a gustar.
Así es esto. Damn.
16.8.10
El placer de los papeles viejos
Amén de eso, rescatar mi ejemplar me llevó a desenmarañar papeles y ordenar recuerdos de diarios viejos o colaboraciones coyunturales. La belleza de lo cotidiano, los papeles de la nostalgia.
Y te das cuenta que el tiempo pasa para bien, para alcanzar una evolución profesional que es como una enfermedad silenciosa. Las grandilocuencias siguen basándose en lo sencillo. A más B es igual a C.
Y por ahí me dieron ganas de volver a estudiar. O mejor dicho, se despertaron porque nunca se han ido.
Y también me dieron ganas de pasar por el infierno algunas fotos, algunos recortes de alegría, de boberas laborales que hacían latir el corazón.
27.4.09
El desahogo de un virus
No soy un enviado de divinidad alguna y tampoco quiero joderte la existencia. Simplemente hago mi vida, mi trabajo si así deseas llamarle. No soy tan importante como para que me odies y me temas, pero si me quieres ver como una especie de mensaje para recordarte que lo más importante es tu salud, por mí está bien.
Ríete un poco conmigo, por favor, aunque sea en ruso...
Just take care a little.
5.3.09
12.9.08
Eso de salir temprano de la chamba era demasiado bueno para ser cierto...
Y la neta es que me fui rayada: SÓLO (damn) me quitaron mi iPod :( y mi celular... Digo que fue de gane porque iba en el coche y traía mucho más cosas que sólo los bienes con los que me dieron vajilla.
No es divertido pertenecer al nada selecto círculo de las víctimas de la delincuencia en el DF, pero sopeso las cosas: me pudo haber ido peor.
Sólo es cuestión de apreciar lo verdaderamente importante: estar vivo, poder recuperar los bienes materiales. Si todo fuera como eso: si todo fuera como recuperar a quien se te ha ido, el perdón, el amor que está lejos, la tranquilidad de alguien que tiene miedo.
Si todo fuera como eso...
En fin. ¿Alguien sabe de un lugar barato para comprar iPods? Jejejejejeje.
Cuídense harto.
15.5.08
Lo más importante de lo menos importante
No me dolió el marcador. Me duele en el alma que no estés del otro lado de la pantalla para burlarte de mi desgracia. Y sé que hoy por la noche ni el sábado ni el domingo estarás para poder intercambiar puntos de vista... discutir, si se da, la resurección. O espetarme en la cara que los tuyos sí son los buenos...
Joder.
Hay momentos en que puedo estar... pero me va a costar mucho hacer que las noches dejen de ser insoportables.
¿Cómo estarás?
Te extraño.
Por ahora, lo que menos me interesa es el futbol...
21.2.08
Nacimiento y muerte de 'Mon petite Cecile'
Y yo tampoco podía disimular mi nerviosismo. Verte con el cabello tan corto (tu chasconería fue lo que me hizo voltear a ver tu fotografía, unos meses atrás) hizo que, al dar las diez de la noche, ni habían pasado diez segundos cuando ya iba hecha la madre rumbo a conocerte, cerca del Monumento a la Revolución.
Llamaron mi atención tu acento y tus ojos, grandes, enormes. Que tu aroma era manzana y calor. Me dio pena fumar ante ti hasta que me dijiste que tú no lo hacías pero te gustaba el aroma. Eso me tranquilizó.
Te llevaría, después, con el joven O. Ya me habías tomado de la mano, pero afuera de Covarrubias, lo hiciste en el rostro para que probara un beso de metal y me dijeras que había pasado la prueba... Sentía que era la última noche del mundo.
Eso fue hace un año.
Después vino el Ajusco y acurrucarme en tu regazo; tu playera de Muse.
Y después, la noche con Love... una y otra y otra vez repitiéndose en la grabadora.
Más tarde, amanecer... Tararear una estúpida canción con el sol en la cara.
Recibir tus mensajes llenos de momentos y de expectativas justo a la mitad del Pumas-Cruz Azul, cuando ya el bus te devolvía a tu locura.
Y ese correo, que decía que habías dejado prendado un corazón en Coyoacán.
Y la devolución de la visita, donde habíamos acordado caminar juntos pero te fuiste rezagando hasta el día de mi cumpleaños.
Y el olvido.
Y unas horas que me concediste de vuelta por Argentina, donde me sentí la más miserable y la más estúpida y la más puta de todas las mujeres.
Llorar de regreso por Fray Servando pensando en que de nueva cuenta había fallado el tiro a gol, donde no podía pensar mas que en esa frase de The Kooks: I find it hard to love you when you're far away...
Y nuestra última conversación, que giró sobre lo de siempre, en lo que se ha vuelto nuestra cotidianidad...
-Sad Cecile dice:
mucha chamba?
-Moi, Je Veux Vivre Encore Plus Fort dice:
sí, ya sabes... jaja.
Pero, ¿sabes? Los recuerdos harán que te olvide.
Me dará gusto verte la próxima vez, con la lección aprendida y tu nombre puesto en el hielo...
¿te suena?
12.1.08
Victoria y Revillagigedo
Fue una estupidez, sí. Como muchas que he cometido en estos años. Imprudencias casi todas. Y sé que no fue tan grave como la concibo en mi cabeza, pero nunca me ha gustado llevarme a nadie entre las patas. Debí haber frenado. Debí haber evitado el susto de mis acompañantes, de ti. Pero el haber, el hubiera es la conjugación verbal de l@s idiotas como yo. El vocho terminó ladeado subido en la banqueta; mi auto siguió caminando. ¿Están bien?, fue lo único que salía de mi boca. Ellos sí; tú también. Un golpe en la cabeza. Todo bajo control. En chinga a ver al del otro auto. Tras un susto inicial, él se movía y todos estábamos en la lógica de un choque automovilístico. Patrullas, papeles, llamadas (fallidas) al seguro; que siempre no. Que hay que mover a tus amistades. Que me va a salir en una lana. Ni pedo. Tú golpeas, tú pagas y te chingas. Y nada pasaba en mí. Serenidad… Minutos de espera a la grúa, porque nada de MP -¿para qué?-. Cigarros (justamente minutos antes habíamos comprado dos cajetillas). Calma, sí, pero poco a poco empecé a reparar en mi propia estupidez… estupidez, estupidez, estupidez, estupidez… Y llamar a quien a su modo me puso un cague. Ellos se fueron, tú te quedaste y pensé en todo, en que quizá no debiste estar allí. Pero estabas y sólo quería que me apoyaras a mi manera. Pero lo hiciste a la tuya y es de esas cosas que no termino de comprender. Sé que todo está bien, que los fierros se enderezan. Que todo pasó ya, pero no puedo evitar sentirme triste. No por el accidente pero sí por sus consecuencias. Que no tienen nada que ver con un auto en el taller o mi miedo a volver a tomar el volante. Tienen que ver contigo, con que no sé qué día pueda a volverte a tomar de la mano tibia, cuando me dejen de temblar las piernas…
