4.9.11
nos estamos viendo hablando mensajeando pensando y demás
Sólo te pensaré cuando escuche música para no hacer de tripas corazón.
Para no extrañarte en las noches de lluvia ni en los lugares vacíos.
Para no sobresaltarme cuando intentes asfixiarme con tus abrazos en el cuello.
Para no desvariar cuando me beba tu sudor, de nuevo, gota por gota.
Para no sonreír cuando me llenes de silencios.
Sólo te pensaré en el único lugar donde podemos estar seguros de que esto no es un sueño.
22.7.11
Momento para no evadir lo que fue evidente
Yo te amé mucho. Y difícilmente alguien podrá quitarte el título de "el amor de mi vida".
Pero hablo en pretérito porque ya no te amo como te amaba antes. Creo que ya no te amo, de hecho.
Llenaste muchas luces de mi horizonte y guardo una cauda de recuerdos.
Estás en muchos comportamientos conscientes e impensables de mi día con día.
Ya no siento nada por no tenerte cerca; es más, se que estás a dos pisos de distancia, pero ya a mundos paralelos.
Y lo que en algún momento de hace unos meses me entristecía, ahora no me provoca nada. En serio, nada.
¿Así se acaba el amor? Así se acaba. O así se me acabó para ti.
Y ya. Como la muerte. Como el momento en que no hay más. Como una sala vacía en el cine. Como cuando el iPod se queda sin batería. Ya.
Saltará, sólo de cuando en vez, una sonrisa.
Por lo que fue, sin ser.
19.6.11
Some things of the past makes me laugh
13.4.11
Pequeñísimas señales de que esto es un asco
Últimamente mi vida se reduce a un puñado de cosas bien establecidas, rutinarias, certeras, patéticas. Un altero de revistas El País Semanal de las que pruebo un bocado y nunca me lleno. Ahora mismo disfrutaba el artículo sobre Elizabeth Taylor pero decidí dejarlo para vomitar esto que siento. Otro tanto de diarios acumulado que guardo a toro pasado sin razón y sin propósito. Choco Krispis para cenar (el reto es despegarlos del tazón al día siguiente). Dormir poco, divagar sin dejar de poner atención en la rola que escucho (una de 3128), porque sé que la que viene será el soundtrack adecuado para este momento. Una agenda que no uso; sigo confiando demasiado en mi cada vez más maltrecho disco duro enmarcado de cabellos café. Me deshago en tantas cosas que quiero hacer, en tantos proyectos tan simples y domésticos. Me deshago en deseo de un día, en paz, repasar fotos y ordenarlas. Pero eso es tan absurdo como querer ponerle método a mi caldera de recuerdos. Las cosas simples de mi rutina, por fortuna, incluyen un cálido beso de perro en punto de las 08.30 am, religiosamente, como signo de que hay una nueva mañana y de mí depende hacerla más larga o, en un par de horas, volverme loca porque de nuevo la mañana no me ha alcanzado para nada. Es la lucha diaria de mi voluntad contra mi mente agotada.
De las certezas rutinarias del trabajo, mejor ni escribir.
31.12.10
El deterioro (o por qué este año no hay anuario)
Lo único que suena alrededor es el cigarro consumiéndose, una alarma de coche que poco a poco se acerca. El motor perdido de un carro que ya se va a exprimirle lo último a estas horas simbólicas. Mi casa y mis cosas están cubiertas de polvo, mi computadora agoniza –quizá éste sea el último escrito que haga en ella-. No me había dado cuenta de qué tan roto está ese espejo.
Pero hay deterioros que pueden salvarse. Otros son mucho más complicados. Como el de los amigos que he dejado de ver y con los cuales cruzar experiencias. Las llamadas que no hice, las reuniones que no se concretaron. Todas, hoy, me pesan más que cualquier otro momento.
El año se me fue, de nueva cuenta y quizá más que nunca, en ser espectadora del horror, registradora del otro deterioro (el del país, el de la fe, el de la voluntad y la esperanza social), en tratar de ordenar para afuera lo que pasa en el mundo en poco más de 28 minutos. Donde las cosas, sí, tuvieron sus momentos luminosos y de plena satisfacción, de reconocimiento. Pero en los saldos… pierdo.
No y nunca, creo, dentro del lugar donde paso mucho más tiempo que en mi propia vida. He conocido y admirado y amado a much@s ahí. Aprendido, sobre todo. Nada paga las risas, las bromas, las complicidades, las charlas de madrugada, los entendimientos colectivos. Esa sensación de estar haciendo lo que me gusta no la paga nada. Y a veces su destello y su voracidad es tal que me impide ver todo lo que he dejado en el camino. Por eso no puedo escuchar quienes, con toda justicia, reclaman que antes era mucho mejor.
Escribo deliberadamente “es hora de intentar resarcir”. No lo decreto porque no sé si a partir de unas horas la loca historia del mundo dé un vuelco y sea más complicado estar conmigo que lo que ha sido este 2010 (y el 2009 y el 2008…). Pero sí puedo tener en la conciencia de que no es sano ni honesto estar sacrificando inocentes y que si ésta es la vida que elegí, el resto no puede echarse por la borda.
Los deterioros de mi vida se compensan, sí, con grandes momentos y recuerdos de felicidad. También puede hacerse buscando que no haya más. Y yo mejor que nadie sabe que empiezan en silencio.
Por lo demás, todo fue, creo, como debía de ir. Grandes personas, grandes momentos, grandes recompensas. Risa, salud, trabajo, aprendizaje, cariño, estados de ánimo que aún pueden alcanzar sus puntos más intensos. Noches, viajes, besos, hamburguesas, cigarrillos, cafés, gritos, pautas, música, zapatos, aretes, fotografías, caricias de perro, confesiones fraternas… De eso y más, habrá en unas horas. Estoy segura.
Sólo ya no quiero más espejos rotos ni polvo sobre mi mesa.
Feliz 2011 para todos.
8.12.10
8 de diciembre
Es una de mis fechas favoritas de la infancia... es una de las fechas por las que vale la pena seguir moviéndose.
16.8.10
El placer de los papeles viejos
Amén de eso, rescatar mi ejemplar me llevó a desenmarañar papeles y ordenar recuerdos de diarios viejos o colaboraciones coyunturales. La belleza de lo cotidiano, los papeles de la nostalgia.
Y te das cuenta que el tiempo pasa para bien, para alcanzar una evolución profesional que es como una enfermedad silenciosa. Las grandilocuencias siguen basándose en lo sencillo. A más B es igual a C.
Y por ahí me dieron ganas de volver a estudiar. O mejor dicho, se despertaron porque nunca se han ido.
Y también me dieron ganas de pasar por el infierno algunas fotos, algunos recortes de alegría, de boberas laborales que hacían latir el corazón.
7.1.10
Hobbito, just like that
Hobbo fue, en muchas noches, mi única escucha; se sabe de memoria mis canciones y a qué saben mis cigarros. Y sentir en su ventanilla izquierda abierta el aire de la noche o los pelillos de la Bona asomada (necia, por más que le abriera la ventanilla de atrás, siempre se asomaba por la del conductor) en un viaje de sábado por la tarde me daban sosiego.
Por tanto, se quedan en los asientos tantas experiencias... como la primera vez que choqué y las sabias palabras de aliento del policía. O la vez que llevé a Emiliano a su casa, carta mediante. Como se quedarán en el retrovisor tantas y tantas pláticas con mi manito Conde en la reja de la unidad de Plateros... a veces de él, a veces mías. Pero siempre era el único que cerraba la puerta como me gusta: con huevos. Saber que el último día que vi a Juli con vida se quedó dormida en el asiento de atrás. Los viajes de ida y vuelta a Cuautitlán, para cumplirle a mi hermano y a mi madre y a Adrián el no romper ningún lazo familiar, cosido ahora con ese raro hilillo de ir a ver a los Pumas cada que se puede. Y claro! Se escapa de la cajuela con su puertita desvencijada los besos con Beto, el espantoso choque de Victoria y Revillagigedo o el hurto del iPod. Ya más reciente, convertido en un verdadero autobús escolar, la lonchera olvidada de Adriana, Pola y sus múltiples viviendas, o las salidas de quesadillas en la Roma. O, jajajaja, la excursión a casa de Alfred o a la fiesta de Pardiñas.
De cualquier lado, de cualquier aventura, Hobbito siempre me devolvió viva, entera y tranquila a casa. Nos estacionamos frente a nuestros vejestorios (el árbol seco, la puerta) y le decía: "gracias, Hobbito... eres un guerrero"
Ya en los días en que decidí venderlo, los últimos, emprendimos un viaje de despedida. Nos botamos a la casa de los abuelos; la Bona, el iPod, Hobbo y yo por la carretera... Todos los seres queridos se subieron en él y disfrutaron de su apacible incomodidad. Y aquí, en esta imagen, tomada afuera del panteón donde yace mi padre, lo que más quiero.
Total que un par de noches antes que ésta, me hizo una pataleta. Se quedó sin batería. Lo tomé como una despedida amarga, pero necesaria. Y la útima noche, listo para ser entregado, despojado de sus históricas pegatinas (Lennon, el Peje, Pearl Jam) y de todos sus adornos (mis dados, mi escapulario de Malverde, pulseritas) viajamos del trabajo a la casa sobre Cuauhtémoc. Y sonó California Dreamin'... Entonces me tomé esta foto, después de abrazarlo, de decirnos todo.
Pensé que lloraría cuando Fito dio la vuelta por la esquina de Pacífico y tras escuchar su cálido grito de "adióooos". Pero no. Me siento feliz. Sólo por una simple y sencilla razón: Fits tiene grandes planes de fincar su felicidad con su amada en ese armatoste que a mí me llenó de dicha. Será distinto, será recorriendo caminos, tardes agradables, carreteras interminables y cientos de cosas que hará de ahora en adelante. Forjará recuerdos apellidándose Zárate.
Yo te veré de lejos en nuestra complicidad eterna.
Gracias, Hobbo, por todo, por ser, por haber formado parte de esta historia.
Que haya muchos kilómetros más.
14.12.09
Las buenas costumbres
Y ganas de comerte toda esta alegría con los ojos.
16.11.09
la exiliada del sur
Me dio mucha nostalgia por esas dos semanas en que me enamoré de ese país; de Tiago y sus calles, Valparaíso y sus noches de luz reflejadas en el mar y Concepción con su hospitalidad de hojas de otoño en pleno enero.
¿Cómo pasa, pues? ¿Tiene que ver con la felicidad?
5.10.09
Depeche
6.4.09
19.2.09
Como en los viejos tiempos
Las mismas luces, el mismo escenario.
Hasta la misma camisa de la primera fotografía.
El abrazo. El mismo sentimiento lleno de diferencias.
Sólo faltó empezar a quitarle la etiqueta a las cervezas que no nos tomamos (esta vez).
Volveré al vicio; era algo necesario para trazar mi sonrisa.
Y no me importa volver a tiritar de frío o quedarme sin cigarros.
Todo sea por la compañía. Todo vale la pena.
Mi sociópata favorito :)
11.1.09
Perdiendo el 2008
1. ¿Qué hiciste en 2008 que nunca habías hecho antes? Entender el significado de la palabra “perder” en su sentido más amplio y doloroso, pero a la vez lleno de fuerza.
2. ¿Cumpliste tus propósitos de año nuevo, y harás más para el próximo año? No, jamás hago; sólo me pongo unas cuantas metas estúpidas.
3. ¿Alguien cercano a ti tuvo un hijo? No, creo que vendrán este año.
4. ¿Alguien cercano a ti murió? Sí. Mi Julieta. Mi mariposa. Cada día la extraño, cada día la siento; sé que está a mi lado y que no me ha abandonado, pero extraño escucharla al teléfono. Sus chinos. Su arete en la nariz. Su voz de bruja.
5. ¿Qué países visitaste? Chile. La meta estúpida de este año es viajar más.
6. ¿Qué te gustaría tener en 2009 que no tuviste en 2008? Un poco más de tiempo para mí. Y si se puede, una pareja, pero la neta tampoco es algo que me quite el sueño.
7. ¿Qué fecha de 2008 quedará para siempre grabada en tu memoria, y por qué? De nuevo son varias: la principal, el 5 de julio, porque ese día murió Jules. El 20 de octubre porque ese día inició transmisiones Milenio Televisión (jornada digna de la peor pesadilla). 16 de febrero, porque ese día le di aceptar a una puerta maravillosa.
8. ¿Cuál fue tu mayor logro del año? Volverme malamente indispensable en un trabajo estupendo. Sintetizado en una frase que iba algo así como “tú no puedes enfermarte; eres el piloto de este avión”.
9. ¿Cuál fue tu mayor fracaso? Si enamorarse es fracasar, entonces ése. Pero no comulgo con esa idea. Quizá haber chocado por imprudente. Y además, pecar de distraída.
10. ¿Sufriste alguna enfermedad o lesión? Nop, afortunadamente.
11. ¿Qué fue lo mejor que compraste? Mi iPod touch, debido a un asalto que se llevó a mi nene lleno de recuerdos musicales.
12. ¿Cuál conducta ameritó una celebración? Ahorrar más de lo que había pensado. Conducir a un estupendo equipo de trabajo.
13. ¿Cuál conducta te deprimió? Ser despedida de la vida de alguien no de la manera más deseada. Pero no fue mi decisión.
14. ¿En qué gastaste la mayor parte de tu dinero? Misma respuesta que el año pasado: En mis amigos. En el futbol. En conciertos. En pendejadas.
15. ¿Qué realmente te emocionó? Uta: todo hace que me tiemblen las patas. Haber dicho: “prevenidos, vamos al aire en cinco, cuatro, tres, dos”. Sus pláticas de madrugada y haber tenido una hermosa pero fugaz relación. Caminar por Valparaíso y su madrugada. El recorrido de auto empañado en Guadalajara. Vivir.
16. ¿Cuál canción siempre te recordará el 2008? Son un chingo y es una decisión difícil, pero creo que me quedaré con “Love for granted” de Phoenix.
17. En comparación con el año pasado, ¿eres más feliz o más infeliz? No fue un buen año para la felicidad; tuvo sus crestas intensas y sus momentos de oscuridad. Pero trato siempre de estar feliz. No es un estado mental sino chispazos de plenitud.
18. ¿Más delgada o más gorda? Más delgada por estrés.
19. ¿Más rica o más pobre? Depende.
20. ¿Qué te hubiera gustado hacer más? Tener más tiempo libre para no haber abandonado tanto a mis amigos ni a mi familia.
21. ¿Qué te hubiera gustado hacer menos? Comer frente a mi computadora.
22. ¿Cómo pasaste la Navidad? Recibiendo a mi familia en mi casa, sin árbol ni mamaditas de ésas, pero en un ambiente chido. Agradeciendo que todos tenemos salud y trabajo. Al día siguiente, comiendo el recalentado que llevó toda la banda en el Newsroom.
23. ¿Te enamoraste en 2008? Absolutamente.
24. ¿Cuántas aventuras de una sola noche tuviste? Dos. Una, completamente increíble. Digna de una sonrisa de oreja a oreja.
25. ¿Cuál fue tu programa de televisión favorito? Milenio Noticias de las diez de la noche, con Ciro Gómez Leyva. Jajajajajajaj, cada noche me sale mejor. Pero de ver, creo que ninguno porque no tuve mucho tiempo de ver tele.
26. ¿Odias a alguien a quien no odiabas en este momento del año pasado? No. Y aunque tendría muchos motivos para hacerlo, neta que no creo en los rencores.
27. ¿Cuál fue el mejor libro que leíste este año? Saber perder, de David Trueba. Fue un parote justo cuando pensé que todo estaba jodidísimo.
28. ¿Cuál fue tu mayor descubrimiento musical de este año? Mmmm… creo que todo mi asalto a las tiendas chilenas de música. Y aunque estuvo reñido escojo a una clásica. La Violeta Parra.
29. ¿Qué querías y obtuviste este año? Estar al aire de nuevo. Y un aumentito de sueldo, yujuuuu!!!
30. ¿Qué querías y no obtuviste? Verlo a la cara, saber que era real. Despertarme y que fuera una pesadilla.
31. ¿Cuál fue tu película favorita de este año? Definitivamente Into the Wild. Su historia, su música, su mensaje. Algún día mandaré todo a la chingada y me iré a morir a la nieve.
32. ¿Qué hiciste en tu cumpleaños? Descansar (primera vez en muchos años que no trabajé en mi cumple) Beber en La Coyoacana con todos mis amigos. De nuevo fue el último en irse. Me dijo cuánto me quería. Ahí comprendí que así están chidas las cosas. Y que así deben ser.
31. ¿Qué cosa hubiera hecho este año mucho más disfrutable? No haber llorado tanto.
32. ¿Cómo describirías tu concepto personal de la moda en 2008? Más trapo en el cuello que nunca. Mis amados Converse. Y un vestido muy, muy corto.
33. ¿Qué te mantuvo cuerda? El infaltable cigarrillo terminando el noti de las diez; escribir, la música. Pasear a mi perra en las noches. Una chelita y mis amigos. Ese abrazo colectivo.
34. ¿Qué celebridad/figura pública te fascinó más este año? Barack Obama. Yes we can.
35. ¿Qué tema político te molestó más? No es que me moleste, me preocupa la cotidianidad y liviandad con la que a veces termino viendo esta guerra contra el crimen organizado. Aunque pensándolo bien, me cagó la madre que todo mundo asumiera que era Fernando Martí, cuando hay tantos y tantos casos que se quedan en el jodido anonimato de nosotros, los medios. En fin, somos altamente responsables de trivializar la muerte.
36. ¿A quién extrañaste? A mi Juli. Me la paso extrañando. Maldita nostalgia.
37. ¿Quién fue la mejor persona a quien conociste este año? Sabes que fuiste tú, no te hagas wey.
38. ¿Quién fue la peor persona a quien conociste este año? Seguro que ya la olvidé.
39. Dinos una lección de vida que aprendiste este año. Perder es parte del vivir. Perder a un amigo, un amor, un sueño, un poco de tranquilidad, dos pares de llaves. Te sirve para ser más fuerte, más paciente. Para ver la mar en calma sin desesperarse.
40. Cita una canción que describa tu año
Sin pena ni alegría, sin gloria ni piedad, sin rabia ni amargura, sin hiel ni libertad…
29.12.08
The following takes place...
Que sea uno de esos propósitos estúpidos del próximo año.
10.11.08
Closer
Do you think of me... Where am I now... Baby where do I sleep... Feels so good but I'm old... 2000 years of chasing taking its toll...
27.8.08
Cuando limpio mi cuarto...
Como dice el buen Kabe, ahí vengo, voy a comprar cigarros. Antes del domingo estaré de vuelta.
Y sobre el post anterior, sí, es la entrada de la casa que Pablo Neruda le construyó en Santiago al amor de su vida, Matilde Urrutia, a la que apodó La Chascona (despeinada).
Bueno, amores a todos :)
2.7.08
Horrorcito cotidiano
Nada!
Sólo un buen recuerdo de humor maravilloso rescatado gracias a YouTube.
Cómo añoro esas noches de televisión chingona con mi familia y mi padre diciéndome "Malvenidos sean todos ustedes al museo del Cus Cus"...
Andrés Bustamante en El Güiri Güiri... mmm... por ahí de 1989.
Ría ahora. Comente después...
29.5.08
Mejor en verde

Mejor en verde...
16.4.08
La hora de las netas y las caricaturas
Pero este asunto se trata de decir a qué caricatura me parezco (gracias, Cieguito, por nominarme... pprrtt!). Así que ahí les va:
Primero que nada, pocos saben que el nombre de este blog se debe a Lisa Simpson... Homer, cachado en una mentira, dice: "nota mental: la niña sabe demasiado"... ¡Además que cuando me empedo puedo ser La reina de los Lagartos!

Creo que soy más como Mandy (Las sombrías aventuras de Bill y Mandy)... Ella es la conciencia ojete de Billy, pero porque lo quiere un chingo... es sarcástica y a veces es demasiado dura, pero nada más para esconder sus sentimientos...
También puedo ser tan dulcemente insoportable como Dexter (era fan de Cartoon Network). Simplemente porque soy reteharto inteligente como él, pero por alguna razón, nunca me salen ciertas cosas... jajajaajaja.
Pero definitivamente si me tuviera que quedar con una, con una sola de las caricaturas del mundo, sería Flone Robinson. Una dulce niña atrapada en un comportamiento de chamaco... con una familia que la adora... con ganas siempre de caminar en la arena patas arriba... y de mirar las estrellas...
Quien me conoce bien, o al menos desde niña, sabe lo que significa para mí esta caricatura... Mi padre me decía Flone de cariño... Por favor, si alguna vez la ven en DVD... díganme... pago lo que sea! (claro, en español)...
Y por último... cambio la nominación por tener siempre a Linus abrazado a mí...

¡Que paren las prensas porque esta mujer está enamorada! Venga, se aceptan preguntas! Y si saben seguir la huella... sabrán de quién... :)
Bueno, ya. Se ven.