17.5.12

La única certeza

Sé dónde te veré cuando tenga que recordarte. Sé de dónde partirá la primera palabra que deba decir para despedirme.

7.4.12

De paso

Me revienta tener que decir "si quieres, si puedes".
Ya debí haberme rendido hace mucho. Aplicar de nuevo el "si me importa".
Un desencanto más a la lista.
Hay que salir a buscar de nuevo. El problema es dónde? Cómo? Lo olvidé ya, cierto?
Pero lo que quería, lo que podía, lo que me importaba, se parecía mucho a lo que guardan tus manos.
Es sencillo; rendirse y ya.


***Por cierto, hace un par de años, en pleno Viernes Santo, te me aparecías entre la gente vestida de rojo. Demoledor, como ha sido todo desde entonces.

14.2.12

El recurrente día de sol de febrero (o por qué me rendí cinco segundos ante tus ojos)

Que te inventas el aniversario, no. Lo recreas en el rincón más cálido de tu corazón. Aunque después viene la duda. Si habrá sido un lunes, ese lunes? O no? Y te vas al dato duro. Sí era lunes porque el primer acercamiento, asombro en mano, fue con unos chocolates embusteros que me dio no se quién el miércoles siguiente, por el 14 de febrero. Entonces sí fue un lunes. Ese lunes. Esa tarde de invierno.
Y esa mirada.

***
De recuerdos y memorias selectivas de ti, vivo. La ensoñación de las vacaciones en esa palapa solitaria es más vívida que las interminables madrugadas de música y humo y cerveza y silencios. Quizá nunca fue como lo recuerdo. Ni tan electrizante ni tan impactante. Miento. Impactante sí que lo fue. Y cómo no, si eran tus ojos, tus manos, tu agazapamiento. Un reto al pie, el que me sacudió de inmediato. El que cambió mi vida durante mucho tiempo.

***
Pues como dicen que pasa en los sueños, no recuerdo toda tu cara. Sólo esa gorra roja de los Diablos. Sólo esa sudadera que hoy me sigue pareciendo el remanso del alma. Y en el caos del conocimiento, volteé a verte. Las cinco de la tarde más o menos. Aún me confundía con quién era quién. Pero decían que mordías. Que había de tener cuidado. No lo tuve y aquí me tienes, con lo justo para dormir, con la vida para soñarte. Eso nadie me lo quita: el alma es nuestro único territorio independiente. De ahí sigues siendo todo lo que siempre querré.

****
¿Y escribirlo ahora y no antes? Es esta necesidad de despedirme sin irme del todo. Por eso bajé. No fue a las cinco sino muchas horas después. En el sitio cero había alguien más y la luz no rebotaba en tu Mac. Ahora -y como siempre- estabas dándole la espalda al universo. Invadí. Logré una sonrisa. Unos cuantos atisbos de lo que fue. Me dio un poco de miedo verte más viejo. No sé si fue la luz artificial sobre tu cabello o tu rostro. Pero vi tus ojos. Mis ojos de miel. Valió la pena el día. Valiste seis años en mi vida. Valió este universo. Tu mirada siempre, siempre, lo valdrá todo.
Y eso, en el territorio de los recuerdos, aquella otra parcela apacible, es todo.

9.2.12

seis años seis años seis años seis años seis años seis años

Quiero ser breve. Sé que si no lo soy comenzarán a abrirse heridas, a desempolvarse cajas y me derrumbarán con sus recuerdos de rostros y decenas de hojas recicladas que han pasado por mis manos.
Un sexenio atrás llegaba con mi ridícula blusa verde y mis pantaloncitos formales a una entrevista que de facto fue mi primer día de trabajo en Milenio. A esa misma hora, un sexenio después, estaré dirigiendo una junta de televisión.
Pasan las cosas y la gente y las emociones y la vida en un sitio donde si hurgo, sé que encontraré una revista, un recorte, algo de aquellos días. A nadie le van las remodelaciones. Mucho menos a todos mis recuerdos. Y aunque ahora esté dos pisos arriba, no sé si mi vida haya subido de nivel.
Y no es de lo profesional de lo que hablo. Ahí, para bien o para peor, y a pesar del constante estancamiento que se siente cuando uno arrastra las almas de decenas de personas no hacen lo que deben (una "injusticia"), siento y veo todo como en una orilla, como si aún me faltara por sumergirme en aquello que ignoro.
Tan sólo ayer, en el último día del año cinco, hice esto. Lo más importante es que no perdí mi capacidad de asombro.


Pero es lo otro, la otra yo. La del sexenio anterior y la de éste.
Ahí es donde el abismo está siendo un constante empuje, un recurrente desalojo sin que haya un habitante nuevo.
Y como ayer, sólo espero otro rayo de sol, otra ventana, otro de esos raros días de febrero. Una mirada...

14.1.12

Es eso

Cada vez son menos, pero las sigue habiendo.
Esas noches en que sólo te tengo en mi mente.
Esos días felices de hace no muchos años.
Cuando eras mi amanecer, mi gran sonrisa.
Cuando sabía de qué iba con sólo mirarte.
De recordar que ese corazón volvió por ti.
De darle la vuelta al mundo por verte feliz.
Cada vez es menos, pero dueles, aún dueles.
La indiferencia fulminante de la vida ajena.
Me duele haber tenido que tomar otra vida.
Y aunque por fuera son las mismas rutinas.
No tenerte, mirar tus manos, tus ojos, duele...
Aunque cada vez sea menos y mañana, nada.
Esos ojos de miel, esa luz de sol de invierno.
Esa indiferencia, ese ganar poco y perder todo.
Esas risas, esa maravillosa etapa. Dios, duele.
Dueles en la cercana lejanía que es indiferencia.
Es el amor que vive ya de un mero recuerdo.
De esos días felices de dormir en tu panza.
De soñarte, de besar tus labios fríos y delgados.
De amarte siempre.

31.12.11

I won't back down (breve despedida para el 2011)


El 2011 fue un año, por decir lo menos, raro. Muchas cosas pasaron sin que las buscara y otras por más que las deseé, no se dieron. Hubo días en que no había otro consuelo que cerrar los ojos, pero casi siempre opté por una buena carcajada y una que otra mentada de madre.
Fue un año de darle un significado nuevo a la familia, al amor, a la comunicación, a los besos, a la furia, a la ineptitud, a todo lo que dejó de sorprenderme. Y de refrendar a los amigos, la solidaridad, y la lealtad de un amor incondicional que diariamente me despierta de un lengüetazo.
Y de todo eso se da cuenta uno hoy, en la víspera de empedarse y de creer que el año que viene será un poco menos jodido que el que ya se está yendo.
Hago, hagamos un solo propósito: preservarnos. Y pidamos solo una cosa: salud. Lo demás es muy simple: aunque estén a las puertas del infierno. No se rindan. Nunca.
Feliz 2012.


28.11.11

Pearl Jam

No, querido; no todo empezó contigo y no todo acaba contigo.
Mi historia con Pearl Jam es mucho más que verte en sus ropas o evocarte en algunos acordes.
Fue el primer signo de rebeldía en mi juventud, con Jeremy. Tomar este camino y no el del pop. No el de toda mi generación y su pobre stablishment. Y eso no era el rollo musical. Con lo poco que entendía de la letra y el video (era de esos que pasaban en el Canal 7 entre las 13.00 hrs y las 14.30 que iniciaba la programación), rendida ante los desorbitados ojos de ese joven Eddie Vedder, se me abrió un mundo que hasta ese momento sólo era habitado por los Beatles. De la mano de mis compañeros de secundaria -dónde si no- escuchaba a Nirvana, a Alice in Chains, a Soundgarden. El grunge y sus nombres y sus hombres. No había Internet; la limitación y el oasis era la radio.
Pero las inercias me alejaron de PJ. Aunque de cuando en vez, regresaba. Nuestra reconciliación (si es que alguna vez peleamos) fue con Black. Y de ahí, las pequeñas grandes historias de quien en todo momento se emocionaba con la voz sufridora de su líder y vibraba con el poder de su música.
Cuando pude comprarme la discografía caí en cuenta de que Jeremy apenas era uno de sus hijos tortuosos. Sus letras, sus imágenes, sus tachones. Su mítica pelea con Ticketmaster. Y mi rendición total ante ellos, con el cover de You've got to hide your love away.
Vinieron en 2003, con Juli, Fer y Francisco. Parecía la felicidad entera. En 2005, en esa contrastante noche de diciembre, con Carlitos. Los dos conciertos muy distintos en sus significados por los momentos en que atravesaba mi vida personal y profesional.
Y faltaba mucho para conocerte, eh? Para (ahí sí) empezar a relacionar cosas con canciones y momentos bellos y muy dolorosos con esta música.
Por eso, el jueves, mientras Mike, Matt, Jeff, Stone y por supuesto el sr. Vedder veían volar vasos amarillos aplastados como un tributo espontáneo a su grandeza y a lo que sé, le significan a toda una generación, yo nada más quería ubicarte entre las gradas para despedirme...

Drowned you are, you are everything, and everything is you, me you, you me, it's all related...

Faithful to you...

31.10.11

See If I care Project

Todo empezó con un berrinche que después me trajo a la cuenta de cómo había sido nuestra manera de comunicarnos; a saber, de una vía.
Entonces decidí cerrar esa vía hasta el tentativo domingo en que supuestamente se abriría la del lado contrario. Es decir, tú llamarías.
Mientras tanto yo dejé de llamar y escribir.
Tal como tenía previsto, no pasó nada. No llamaste, no escribiste. Pasó el fin de semana y llegamos al lunes. El proyecto tuvo el resultado que no era el esperado (de esperanza). Fue el planeado (de conocimiento previo).
Pues, nada.
Ahora ya no sé si quiero hablarte o escribirte. Yo creo que ni cuenta te diste que fuiste mi experimento.
(Vale para pura madre. Vales para pura madre).

20.10.11

Y para qué... (breve apunte sobre el tercer aniversario)

De un tiempo para acá (para qué me hago, sé que es a partir del 16 de mayo) esto ha dejado de ser lo que era para tornarse en una situación a veces más angustiosa que disfrutable. Recuerdo entonces lo que de niña escuchaba en los pasillos de mi primaria "tercero está cabrón" (bueno, no lo escuchaba así, pero es la idea). O bien, la gente que conozco que tiene hijos coincide en que a partir del tercer año el pequeñín en cuestión empieza a tomar plena conciencia de lo que es y lo que desea.
Mi hijo, entonces, está en esa difícil etapa: tiene muchos padres, tiene además, muchas necesidades y los recursos son escasos. Quieres volverte loco y dejar todo de un resoplido. Gritas más, escuchas mejor pero no te alcanzan ni las manos ni el sueño. La angustia y el malestar se vuelven tus compañeros. Se pierde la alegría...
Entonces, ¿para qué coño festejo este día que hemos llegado a tres años?
Simple: para que no olvide que ha valido la pena el resultado. 
Para seguir contando historias.
Para amar equipos (no armar...) Para crear para seguir orientando.
Para ser referencia.
Para que te vean.
Para que te escuchen, te difundan, te comenten y te critiquen. Quizá para que te imiten.
Para sentir que esto es de razones y reflexionar de entre tus vísceras.
Para irte a casa en la madrugada pensando que mañana va y vas a ser mejor.
Para ser Milenio Televisión. La pantalla donde siguen y seguirá pasando cosas...

(:

30.9.11

En la maleta más importante...

Aire para no asfixiarme durante ················· días.
Y música para recordarte.

27.9.11

Gulp laboral

Fue, el de hace unas horas, un buen día de periodismo.
Como se supone que deberían ser todos en una medida razonable.
Me temo que no, que lo que sigue es otra vez saltar hacia el nido de las golondrinas... sin red.

4.9.11

nos estamos viendo hablando mensajeando pensando y demás

Trataré de tomarlo con calma y no pensar demasiado en ti.
Sólo te pensaré cuando escuche música para no hacer de tripas corazón.
Para no extrañarte en las noches de lluvia ni en los lugares vacíos.
Para no sobresaltarme cuando intentes asfixiarme con tus abrazos en el cuello.
Para no desvariar cuando me beba tu sudor, de nuevo, gota por gota.
Para no sonreír cuando me llenes de silencios.
Sólo te pensaré en el único lugar donde podemos estar seguros de que esto no es un sueño.

30.8.11

Sonido de Estambul



Escuchar... escuchar... no importa no entender... la primera lección de música. Hablaba, creo, de mariposas. Y ella es por sí misma una de ellas. Busca seguir volando. Y yo me veo en esa sala desprovista de cualquier cosa menos de gatos, con los ojos más abiertos que nunca. Proyectando mis dudas y mis curiosidades en la pared. La canción da mil vueltas. En algún momento será mancillada con una voz alemana llena de reflexión; una enseñanza. Como va siendo, creo, algunas cosas que he aprendido de ti, aunque no lo creas...
Y tu triángulo de lunares en la mejilla. Y la semilla de ambar de tus ojos de niño.

26.8.11

Qué tristeza, en serio.

PORQUE, COMO APUNTA SALVADOR CAMARENA: A MÉXICO SE LE ESTÁN ACABANDO LOS "NUNCA ANTES"...


Fuerza, Monterrey. Fuerza, México. Fuerza para cada uno de nosotros.

24.8.11

quieres saber lo que pasó aquí?

quieres saber lo que pasó aquí?

La verdad no, respondió C a la provocación en plena plaza de Coyoacán. Limpia, vacía y plena en su esplendor de luces blancas. La medianoche.

De hecho se venía evadiendo en los pasos de lo que había sucedido un par de horas antes. Un típico martes negro en donde, por cansancio o reiteración, se tuvo que morder imaginariamente la parte que más le dolía para no llorar de coraje frente al patrón. No hubo final feliz y por tanto, era hora de huir.

quieres saber lo que pasó aquí?

Volvía la pregunta recurrente en unas mamparas del gobierno federal, que rompen ahora con la belleza remozada de su plaza de toda la vida. En ese momento, ese lugar era sólo de ella; de B, que lo vio como una oportunidad furtiva de colarse a los prados y al agua de la fuente de los coyotes. De unas cuantas parejas cuya única gracia era el beso que se robaban antes de tomar el pesero de General Anaya. Y de la música, siempre la música, que explica de mil maneras y mucho mejor lo que pasa aquí, allá y en todas partes.

Caminemos, pensó C.

Porque huir había sido el primer paso. Pero funcionó muy poco. Escuchar a todo tren a la Violeta Parra, sincronizada con los semáforos de Cuauhtémoc ayudó un poco más… digamos que sólo a limpiar el parabrisas de sus ojos… Fue llegar a casa, calzarse los tenis, los audífonos y a B. Por hoy no necesitaba más. Intentaba convencerse. Bueno, quizá solo un cigarrillo en el bolsito de la camisola.

Y caminó.

El shuffle hizo lo suyo. Primero la siempre oportuna "A day in the life"… (que, como dato cultural, su letra la compuso Lennon leyendo un diario). Ya en la plenitud de la plaza, "Bukowski", de Modest Mouse. Ironías puras: "si Dios controla la tierra y la muerte, mantén tu ojo vigilante sobre mí, si es tan jodidamente poderoso, mi problema es que no puedo ver"… Combo de dos en uno; seguidita, del mismo grupo, "A different city", con sus guitarras estridentes y su video sobre bicicletas. Quiero recordar que hay que recordar que debo olvidar que me olvidaste. Quiero ver el mundo desde mi televisor de colores.

Y ya. El mundo no cambió, ni su error, ni su historia. Tampoco haber elegido mal y vivir de prisa. Mucho menos ser como es y evitar desquitarse con su palomilla… huyó a escuchar los grillos, la música y los silencios de una plaza que también necesita sus respiros.

Se veía tan bella sólo con mis pasos. Las bancas vacías. Las parejas besándose. La vida sin tomarla tan en serio.

19.8.11

para que el dolor y el recuerdo no me indigesten

sí, ya sé que es tardísimo, que en unas horas tengo clase, que ha sido una semana nefasta, que hoy casi me quedo del coraje, que todo lo que hago de un tiempo para acá no tiene mucho sentido... pero ir por ese video y quedarme con ese recuerdo fue una bofetada a lo importante. y nada más quisiera decirte que te quiero mucho, que siempre tendrás un sitio de mi corazón y mis recuerdos y que me gustaría que no olvidaras.
Pero a estas alturas quizá eso ya sucedió.

8.8.11

En apariencia somos un tiro

El viaje perfecto viene acompañado de momentos largos, profundos, de silencio carretero rotos por alguna anécdota. De besos pausados; a veces cuando se puede, de sexo loco por la mañana. Cuando hay algo más que eso, viene una apacible cotidianidad.
Luego viene lo más melancólico. Regresar al punto de donde huiste porque querías saber si "eso-de-estar-tan-lejos-es-lo-que-realmente-quieres"-
Entonces te cae una lápida como las que has visto esta mañana, finamente tallada: las distancias son las distancias y no ha lugar a debate.
O_o
Auch!
Esa y otras cositas dan al traste con tu ánimo.
No así compartir el auto, la risa, el gusto por la música; el bello gesto de leer "Las vacas de Quiviquinta" como resumen del gusto por compartir todo lo que sabe, lo que ha visto y escuchado en sus envidiables recorridos por el país.
Y vuelvo, volvemos al kilómetro cero: me gusta la distancia, pero más el encuentro. Esa es, quizá, la vida que deseo. La de ir en pos de una ilusión y regresar con el recuerdo.

(Gracias, Ces).

22.7.11

Momento para no evadir lo que fue evidente

No tuvimos una relación formal, pero nos quisimos. Decenas de miradas capturadas, cruzadas, no engañan.
Yo te amé mucho. Y difícilmente alguien podrá quitarte el título de "el amor de mi vida".
Pero hablo en pretérito porque ya no te amo como te amaba antes. Creo que ya no te amo, de hecho.
Llenaste muchas luces de mi horizonte y guardo una cauda de recuerdos.
Estás en muchos comportamientos conscientes e impensables de mi día con día.
Ya no siento nada por no tenerte cerca; es más, se que estás a dos pisos de distancia, pero ya a mundos paralelos.
Y lo que en algún momento de hace unos meses me entristecía, ahora no me provoca nada. En serio, nada.
¿Así se acaba el amor? Así se acaba. O así se me acabó para ti.
Y ya. Como la muerte. Como el momento en que no hay más. Como una sala vacía en el cine. Como cuando el iPod se queda sin batería. Ya.
Saltará, sólo de cuando en vez, una sonrisa.
Por lo que fue, sin ser.

16.7.11

Y así

Hacía mucho que no me sentía tan agobiada, cansada, abrumada.
Sé que me sigue una cauda de pendientes, de cosas sin resolver. Aquí en la oficina y allá afuera.
Y es la hora en que veo las mismas cosas de siempre. Y me harto. Y no, no estoy enojada; sólo quisiera tener un poco más de ojos, de oídos, de manos, para que nada se me fuera de ellas. Pero como la mariposa que tengo arriba de mi computadora, todo se vuela.
Entonces, tengo que hacer una "TO-DO LIST" que tendría que empezar por....

1.
2.
3.
4....

Ahorita estoy muy cansada. igual mañana.
Y así.

27.6.11

32 reflexiones al aire para un cumpleaños

1. La música, la verdad, la alegría es la libertad. Y al revés.
2. El amor es un momento, un eterno. Es la nariz de tu perro olisqueándote por la mañana. Es los ojos chispeantes de tu hermano, de tus amigos, del amante que ríe después de haber asido con fuerza tu cuerpo.
3. Estoy muy orgullosa de mi trabajo diario.
4. Por supuesto que estoy mucho más orgullosa de que mucho de lo que sé, es gracias a la UNAM. Y cada vez que entro a dar una clase, trato de ponerme a mano con ella... aunque sé que jamás podré pagar todo lo que me dio desde que me aceptó en sus filas como una preparatoriana en la querida Prepa Antonio Caso.
5. Todos los labios que he probado guardan un lugar especial en mi corazón y en mi recuerdo. Unos más que otros, sea por su perdurabilidad o por su amargura. Pero nadie es indiferente.
6. Soy muy simple, de veras. Las cosas más sencillas, honestas, son mi plena felicidad.
7. Cada canción que escucho tiene una frase que se acomoda en mi vida. Por ejemplo: en este momento que escucho "cárcel, hospital y cementerio" de Los Tres, el "te conocí entre mucha gente, te escogí al verte de frente..." es una referencia clara y precisa a una noche maravillosa en Valparaíso.
8. Y a propósito: Chile es mi segunda patria y lo será para toda la vida. Podré pisar otros lares, pero ahí, entre los símbolos de invierno y los cerros hundidos para arriba, está mi corazón.
9. Me he equivocado muchas veces; la mayoría, porque dejo que mi corazón me malaconseje cuando debo hacer caso a mi cabeza.
10. Nunca, o casi nunca, olvido a quien me ha ayudado, a quien me ha enseñado, a quien se ha tomado el riesgo de confiar en mí.
11. No es que no me quiera casar ni tener hijos. Es que creo que vendrá cuando deba.
12. Creo poco en la religión; creo más en fuerzas protectoras. En mariposas que vienen de noche. En mi padre, que por algo se fue cuando tenía 17.
13. No hay día que no recuerde a Julieta; no hay día que no piense en Moisés.
14. Mis hermanos son mi madre y mi hijo. Ahora es casi al revés. Confío en que sea para bien.
15. Hay una persona que siempre será el amor de mi vida por toda la hermosa ensoñación que construí en torno suyo: le deseo lo mejor. Quisiera decirle que su distancia fue, al final, más valiosa que su presencia.
16. El futbol es maravilloso; los deportes en general son catárticos. El periodismo de esa fuente es, desafortunadamente, una épica mal contada.
17. Creo en mi país. Creo en su gente; por lo mismo me emputa que esa misma gente no haga todos los días su mejor esfuerzo individual.
18. Quiero ver llover y no inundarme.
19. Mi llanto es un bien preciado. No pienso desperdiciarlo; es mi limpieza interior.
20. El silencio de mis días y mis madrugadas ya no me abruma. Muy al contrario, deseo que se prolongue hasta el amanecer.
21. Esto de las redes sociales es la ondita. También es la ondita guardarte de vez en cuando tus mejores tuits en el corazón.
22. Me puedes hacer feliz con una gelatina de jerez en papelito, no necesito más.
23. Falta tanto por aprender, por ver, por hacer.
24. Ya no hago promesas que sé que no voy a cumplir. Como dejar de fumar. Será cuando deba ser.
25. Seguiré mis impulsos hasta donde me lleven.
26. Si hoy tuviese que morir, creo que a la fecha, sólo me gustaría volver a darte un beso. Ah, claro, y después destornillarme de risa.
27. Escribiré más y más y más y más. Por aquí, en las servilletas, en los muros de todo el mundo. En donde pueda poner una letra.
28. Amo a mi familia, no sólo a la sanguínea.
29. Si quieres estar a mi lado, trata de entender que ya llevo mucho tiempo en una apacible soledad y autonomía. No trates de cambiarme; adaptémonos, veamos como funciona.
30. Prometo abrir todos los sentidos para ser feliz.
31. Gracias por un año más de vida. Que venga lo que venga, será lo que deba y lo que tenga que ser.
32. Quasi vita aeternae esset!