29.7.09

Me conocen como...

Los colegas de AP y de El Universal que el viernes pasado reprodujeron este artículo sobre los curiosos apodos de los narcos debieron esperarse tantititititito... les faltaba el mejor hasta el momento.
Yo tengo mi teoría. O es porque tiene vitiligo o porque es tan hijo de puta que completa ese dicho de que estan malo como éste...



Ladies and gentelmen, les presento a José Antonio Estrada,
"El queso de puerco",
cuidador de la banda de secuestradores "Los Rojos".
Amén de lo que hizo, ¿qué puede ser peor? ¿Que te apañen o que en el apodo lleves el estigma de que no te tomen en serio?
En fin, en fin...

28.7.09

Asco

Hace mucho que no disfrutaba los absurdos de la televisión abierta. Con todo y todo vi un pedazo de la nueva obra lírica de Televisa, Camaleones, y me di cuenta que Belinda es una actrizaza. Con razón Giovanni dos Santos le dedica sus churros, perdón, sus goles...





Jajajajajaja... Es de risa loca.
Porque ni llora ni se enoja ni se enfurece. Ni besa con fuerza a Poncho Herrera ni nada sino todo lo contrario.
Pero me imagino que ser tan mala actriz también ha de tener su chiste, so... le doy un poco de crédito.

Ahorita regreso, voy a vomitar.

22.7.09

Juanelo

Cualquier relación o semejanza con conductores de noticias, directores editoriales de televisión o deportivos, editores de sección, subjefes neuróticos de redacción (o sea, moi) o coordinadores de diseño...

(gracias, Juanelo Boada)



(dale "mejoreit image", o clic a la imagen para verla grandota)

11.7.09

El año y el instante

Todo tiempo llega porque es su única misión al estar esperando su breve paso de segundo.
Desde mi cumpleaños, todo ha sido sucesión de cosas sin pausa. Prepararse para una transmisión especial que encerraba una gran misión. Y pasaron esas seis horas -o más- y llegó la noche. Y entre la resaca de presión, otra bofetada que, dentro de lo poco que te deja para pensar, te estruja. Te conmueve la muerte del otro, de alguien que nunca conociste, que pudo haber sido un caso más y sin embargo, el estoicismo de su gente hace que abras los ojos. Pero ahí está el tirano favorito: el tiempo (y más si se trata de tiempo-televisión, donde todo es tan relativo y tan largo en su brevedad). Llegó este viernes y alguien me corrigió sobre mi pesimismo: "no digas que TODAVÍA faltan tantas horas, sino que SÓLO faltan". Buen punto. Y sí, llegó el final de la jornada. De una semana más larga y más dolorosa y tan vacía... de la cual sólo se queda el discurso de Joel Le Barón, despidiendo a su hijo Benjamín.

"En la cima de una colina, desde donde se ve todo el pueblo de Le Barón, con el atardecer rojo, pegado al frente a las montañas, él señaló a lo lejos y dijo, con una sonrisa de orgullo, que ese valle y los nogales y las casas y los niños y ese camión suyo que se veía a lo lejos, todo eso era la obra de tantos años de trabajo honesto, de tantas generaciones y que nunca estaría dispuesto a irse, y menos para dejarlo en manos de criminales sin vergüenza... aquí endureció él el rostro y la mirada. Estoy seguro que fue ese mismo rostro de combate el que le miraron quienes le quitaron la vida hace unas horas. Le colocaron una manta de advertencia, dicen en las noticias. ¿Por qué? ¿Por haberse negado a pagar el rescate de su hermano o por sabotear el negocio de la muerte? ¿O será por defender la vida de la comunidad? Así que esta muerte es un atentado en contra de los hombres que defienden ideas nobles con acciones firmes".


Estas palabras sabotean cualquier intento de pensar en otra cosa. Aunque me queda mi propio duelo en delay. Sin permiso para distraerse, para concederse, en esa jornada superior a seis horas donde lo único que importaba era que todo fuera perfecto, creo que no me abandonaste. Ni tú ni él (no lo cuento porque sé que está). Te habían dibujado hermosa y con unas alas fallidas, no por feas sino porque no hacían falta. Vuelas y volaste y este año que ya hay de distancia entre esa tromba parece un segundo. Parece la semana pasada. Porque no nos dejas del todo y no sé a veces si es sano que te demos tantas vueltas -nunca con tristeza, siempre como referencia-. Creo que te gusta andar por acá, enterándote de la nada.

Llegamos, te digo, a otro tiempo. Hoy toca celebrar los 30 del que siempre ha parecido (y que no lo es, por supuesto) un actor de reparto. Pero que no podríamos sin él. Como no podemos sin ti, sin el resto.

Estás con tus ojos bellos hecha papel, al lado nuestro, desde la medianoche del año en que nos ganaste la partida de turista que nunca quise jugar. Si te encuentras por tu camino a Benjamín Le Barón, dile que siga viendo su tierra indómita con el mismo orgullo. Y que muchos aprendimos a replantear esa palabra, "orgullo", a partir de su humillación en la tierra.

27.6.09

30 datos inútiles (XXIX-XXX y último)

"Siempre me pasa lo mismo. En vez de disfrutar del presente, ya me entristece la nostalgia que por este ahora que no volverá he de sentir mañana".
José Emilio Pacheco. El principio del placer


Nota mental. Escribo esto al son de la mejor canción. A day in the life.
Y bueno.
No hace falta salir muchos metros fuera de la casa para ver cuánto cambia la vida. Una farmacia donde saciaba mi sed ahora ya ni siquiera es la de genéricos que por unos sños fue, porque don Santiago ya ni siquiera pertenece a este mundo. Las mejores tortas de pierna del mundo sólo son un sabor tatuado en mi boca, pues don Luis, con sus posters de simios jugando al tenis (no gano, pero cómo me divierto) se fueron a la basura de la memoria coyoacanense. La Guadalupana ahora es nice y llena de alguien a quien no conozco; su lugar fue suplantado por algo que no comparto; la Coyoacana. La charcutería no existe más, desplazada por una pastelería extraña y un Burguer King. La plaza de las palomas ahora está remozada y llena de comercio, de gente, de historias. Ya ni hablar de La Moreliana, la taquería-tepachería a la que mi padre nos llevaba para comer flautas y tomar chaparritas a la sombra de barriles llenos de ese mágico curado de piña.
Y hay cosas que no cambian. Israel y su sastrería Gallardo. El mercado de las quesadillas -carísimas- de queso, los sopes. La estatua de Hidalgo que sigue esperando al patán que le robó su bolsa de pan. El jardín de La Conchita, La lluvia de mi cumpleaños. The Beatles acompañando el soundtrack de estos ahora, oficialmente, 30 años de estar paseándome por las desventuras y las alegrías de todo y nada.
Las cosas cambian, sí. Jodidamente así es. Las cosas que dentro de su transformación se mantienen son las que hacen que hoy, a estas horas, siga sonriendo.
Los amigos, la familia, el amor eterno de gorra azul y barba chocomole. La risa por cualquier cosa. El cigarrillo que no permite que desvaríe frente a este teclado. Un feliz cumpleaños de haber pedido en secreto amor del bueno.
Porque lo demás ya está así. Ya cambió y no va a modificarse. No cambiaré ni se moverá el hecho de que mi Coyoacán se sigue modernizando, de que tengo 30 años en este momento. Que dos personas fundamentales en mi vida no están. Que extraño la gran visión del comaqureño y del hidrocálido. Que la felicidad no es sino un momento de sonrisa fácil pero a la vez profunda.
El resto del mundo puede, por lo demás, segurse moviendo.
Porque yo sigo aquí, dando mi primer paso en el tercer piso pensando que viene siempre algo mejor.
Felices 30 y de aquí, para el real.

25.6.09

30 datos inútiles (XXV-XXVIII)

Cuatro recuerdos verdaderamente pueriles de mi infancia.

1. Uno de mis primeros muñecos de peluche fue, lógicamente, un oso. Se llamaba Ottawa. No sé por qué. Tampoco por qué me daba por cantarle ese ritmo de "Brassiiil, lara lara, lara, laraaaa". Lo llevaba conmigo para todos lados. En una de esas emprendí con mi familia un verdaderamente largo viaje de Coyoacán a la Magdalena Mixhuca para ver a mi hermana en no se qué competencia. Tenía yo menos de cinco años. Era de noche y regresamos a casa en un Ruta 100 que nos dejó en la ahora desaparecida Fábrica de Papel. Todos bajamos del bus... menos el oso. Se fue en el camión. Mi primera pérdida. Lloré muchísimo y mi mamá me consolaba diciendo que seguramente haría feliz a otro niño. No dejo de pensar en eso incluso hasta estos días, cuando me acuerdo de voltear la vista a la derecha en la prolongación de Miguel Ángel de Quevedo, en el puente para llegar a Tlalpan, donde desde las alturas se podía ver el encierro de los Ruta 100. Espero que Ottawa haya cumplido su misión.

2. La vida de mi familia ha estado invariablemente ligada a los Superamas. Cerca de la casa hay uno donde trabajó mi mamá, mi hermana, unas tías, etc. Pero de pequeña, cuando cerraban las puertas me ATERRABA quedarme encerrada sola, ahí, entre los pasillos. Era un temor absurdo porque usualmente iba con mis papás o mi hermana a comprar pan o cualquier cosa. Pero no podía ni siquiera soportaba la idea de no salir con las puertas abiertas, como el resto de la gente. Sencillamente era algo que me hacía perder mis diminutos estribos.

3. Se llamaba Andrés y era italiano. Vivía en la Casa de la Malinche. Rubiecito. Lindo el mocoso. Teníamos como cuatro años. Su nana (que ahora no recuerdo el nombre, pero apenas esbozo sus lentes, su cabello negro, su tez morena, su rigidez) y él iban a buscarme para jugar. Le decía "Andreia, andiamo a mangiare il gelatto", pero su frase tatuada en mi mente era "mi amore é Cecilia". Ja. Cómo olvidar a tu primer "novio". Un día se fue y jamás supe algo de su existencia.

4. Brinco, brinco, brinco, Ceci, brinco, brinco, brinco... Las palabras donde mi padre resumía el mundo. Un escalón de no más de 30 centímetros donde el tiempo se hacía nada. La salida de proveedores de ese Superama de mis recuerdos y ver salir de trabajar a mi mamá. El interín no era nada porque yo brincaba y veía las estrellas. El mundo estaba completo.

22.6.09

30 datos inútiles (XXIV)

No tengo el mejor sentido del olfato del mundo, lo admito. Pero hay aromas que me pueden hacer soñar. El olor a tierra mojada del jardín frente a mi casa. Los chiles verdes friéndose, como preámbulo para los frijoles refritos que solía cenar de niña. La vainilla para un licuado de plátano. Cerrar los ojos y una combinación de cigarro y Coca Cola con ron (no me pregunten cómo lo detecto) es remitirme a las fiestas de mis padrinos. Y el de pinturas y solventes, al taller de El Maestro en casa de Juli. La loción de botita de Avón (jajajaja) de Germán. El olor a zapatería. El aromatizante de manzana y canela en la casa y el cuarto de lavado del departamento en Montreal.
Absurdas asociaciones a los momentos más felices de mi vida.

19.6.09

30 datos inútiles (XVIII-XXIII)

UJUUUUUUU... ADORO ESTO! ME SIRVE PARA EMPAREJARME, JAJAJAJAJAJAJA...
(gracias de nuevo a Ah, Ulil) y no se vayan con la finta, que son 74...

ULTIMOS:

1. última bebida: agua de jamaica
2. Última llamada de teléfono: con Diego Osorno, para un asunto de las guarderías en Sonora.
4. Ultimo cd reproducido: mmm... la semana pasada, uno de The Arcade Fire. Siempre traigo mi iPod.
5. última vez que lloraste: el miércoles en la madrugada.
6. último mensaje de texto recibido: de Yuli García, para que le pasara un fon.

ALGUNA VEZ HAS:
7. salido con 2 personas al mismo tiempo: no
8. Perdido a alguien especial? Sí
9. Tenido depresión: Sí

NOMBRA TUS 3 COLORES FAVORITOS: verde, azul y café

ESTE MES HAS:
9. Hecho un nuevo amigo: mmm... creo que no. Pero siempre estoy conociendo gente nueva.
10. Desenamorado: no...
11. Llorar de la risa: a huevo, de hecho fue el jueves de la semana pasada. Porque nadie sabìa quién era Tiburcio Trinquetes.
12. Conocido a alguien que cambió tu vida: este mes?
13. Descubierto quienes son tus amigos de verdad: eso sucede todo el tiempo
14. Dicho algo que quieras decirle a alguien?: no, de hecho estoy atorada con eso. Nada más es cuestiòn de que agarre valor.
15. Cuanta gente conoces en persona de tu lista?: del facebook? como al 40%
16. Cuantos hijos quieres tener?: para tener hijos hay que tener a alquien con quien los puedas tener. Pero si es de pedir, igual dos. Aunque ya tengo una de cuatro patas.
17. Tienes mascotas?: no es mi mascota. Es mi hija.
18. Cambiar tu nombre?: sólo el primero.

OTRAS
19. Que hiciste para tu ultimo cumpleaños?: mm... fui a una cantina.
20. a que hora te despertaste hoy?: a las 10... pero me dormì casi a las cinco.
21. Que hacías a medianoche ayer? iba saliendo de la chamba.
21. Menciona algo que NO puedas esperar?: que mi chamba sea tranquila. Nunca pasa.
22. Última vez que viste a tu mamá?: mm... hace como 15 dìas. Fuimos al zòcalo con mi hermano y mis sobrinos.
22. Qué cosas te gustarían poder cambiar de tu vida? nada. Incluso con lo malo debe ser así.
23. Qué escuchas en este momento?: a Juan Pablo Becerra grabar el noti de la madrugada.
24. Has hablado con Tom? Nel
25. Página más visitada? la del reforma. Mi blog. El Universal.

26. Nombre real: xxxx Cecilia Guadarrama Navarrete.
27. Sobrenombre favorito: Cecile. SadCecile.
28. Color de ojos: cafe oscuro chocomole.
29. Signo zodiacal: Cáncer.
30. Hombre o mujer: hasta donde sé, mujer.
31. Jardín de Infantes: Los lavaderos, jajajajajajajajaja. No se llamaba Ana María Hernández, pero como para llegar al kínder tenías que pasar por unos lavaderos de un centro comunitario, ps...
31. Enseñanza básica: "En la escuelaaaa Melchor Ocampoooo, nuestro lema es virtuuuud y sabeeeeer"...
32. Enseñanza secundaria: La tres veces hace Secundaria Diurna número 35, general Vicentico Guerrero.
33. Enseñanza media: "whisky, ron, tehuacán; whisky, ron, tehuacán, arriba, la prepa 6 de Coyoacán".
34. Enseñanza superior: Facultad de Ciencias Polìticas y Sociales, UNAM.
35. Color de pelo: café chocomole.
36. Largo o corto: medium.
37. Eres hipocondríaco?: nel. Pero tengo narcolepsia.
38. Estatura: 1.57 de hobbit.
39. Te gusta como eres?: A HUEVO.
40. Piercings: nop.
41. Tatuajes: no, pero siempre he querido uno.
42. Diestro o zurdo: lo único que tengo de derecha es la escritura.
43. Primera cirugía: y única. Anginas a los 4 años.
44. Primer piercing: que noooo...
45. Primer mejor amigo: Mi Jules.
46. primera mascota: viva? Una gata que se llamaba Diana que se murió atropellada enfrente de la casa. Todavía recuerdo a ella en un costal en el suelo y su pata aparte :(
47. Primeras vacaciones: que recuerde, a Guayabitos con mi familia hace como un chingomadral de años. casi me ahogo en el mar, jojojo.
48. Primer concierto: Parchiiiiiisssss en el Pavellón Azteca (era la explanada del estadio), como a los tres años. Y de ahí son mi vicio.
49. Comiendo: ahorita? no. Pero hace como 15 minutos le mordí a la torta de milanesa de un editor.
50. Bebiendo: agua.
51. Estoy a punto de: iniciar mi fin de semana.
52. Listening to: el bzzzzzzzzzz del aire acondicionado.
53. Esperando: a que mis amigos que sieeeempre van al cine mientras yo me parto la madre salgan de su función para ir a cenar juntos.

COSAS QUE TE GUSTAN

54.Artista favorito: Beatles y un largo etc.
55. Mejor película de todos los tiempos?: para mí? mmmm... El gran escape, con Steve McQueen.
56. Pollo o filete?: depende.
57. Te gusta la pizza?: pero por supuesto.

QUÉ ES MEJOR DEL SEXO OPUESTO

58. Labios u ojos: ojos.
59. Abrazos o besos: ambos dos.
60. Romántico/a o espontáneo/a: más lo segundo que lo primero. De hecho soy fan de los grinch.
61. sensible o alegre?: alegre, en eso hay sensibilidad.
62. Problemático o irritante: depende.
63. Besado un extraño: jujuju...
64. Bebido alcoholes fuertes. Nunca el del 96.
65. Perdido lentes/contactos: claro.
66. Huido de casa: he huido de un campamento para irme a mi casa. Cuenta?
67. Sido arrestado: claro! Las mejores seis horas en un separo!!!!
68. Llorado por la muerte de alguien: por supuesto.

CREES EN..

69. Ti mismo: siempre. todo el tiempo.
70. Milagros: mejor en las consecuencias.
71. Amor a primera vista: sólo con una persona.
72. Cielo: creo en que la materia siempre se transforma
73. Respondiste honestamente? claro
74. Crees en Dios? : En Chuchito. En mi chuchito particular.

15.6.09

30 datos inútiles (XVII)

Creo que alguna vez ya escribí sobre esto. O hablé con alguien. No recuerdo.
Miedos absurdos de infante y algunos, actuales (todos lo son, ¿no?):

-El sonido de las estaciones de AM. Sobre todo con el requinto de "Do you want to know a secret?" de The Beatles.


-La lengua de Gene Simmons.


-El cristo de los ojos abiertos de Carrie.


Cualquier intento de "monstruo" en las casas encantadas de las ferias y las botargas promocionales (me aterra que quieran tocarme).



Creo que por lo demás, me las he arreglado bastante bien. Lo de los roedores, después de una campaña sin cuartel, he decidido bajar la guardia.

13.6.09

30 datos inútiles (XVI)

La juventúuuuuuu...
Yo era fan de estos tipos. From hell. De recortar las TV y Novelas. De llevar a rastras a sus conciertos a mi madre. De besar a un chico y dedicarle "Para siempre". Me recuerda a mi primer novio (y en consecuencia a mi primer truene).
La cosquilla de la pubertad. Un tiempo tan lejano como bello.
Y donde empecé a escribir.

11.6.09

30 datos inútiles (XIV-XV)

Usualmente se llama cajón de sastre. Adriana lo rebautizó diciendo que era un cajón de duende. Siempre hay de todo. Son mis cajones de la oficina, en la que a veces paso mucho más tiempo que en mi propia casa.


El cajón de las plumas. All access. Destaca el globo del Chavo del 8 y unos lentes sin dueño (y las aspirinas de Adriana).




Obvio, aquí es el más importante. Donde guardamos el chupe, los menús y mi hormiga de Bichos.



Y el cajón favorito de la banda. El de los dulces. Las drogas, que le dice Juan Pablo Becerra.

El dato XV, que cierra la primera parte, está en mi facebook. Un random de canciones bastante revelador.

8.6.09

30 datos inútiles (IV-XIII)

Ok, ok, creo en los atajos. Mucho. Por algo me cayó esto en el Facebook (gracias Ah Ulil). Así que me pongo al corriente.

Admito que soy: una guarra melancólica.
Admito que en el colegio: era una ñoña.
Admito que en mi casa: me gusta el silencio de las cinco de la tarde, el que ya no disfruto desde hace un rato.
Admito que me digan: como sea, menos por mi primer nombre.
Admito que tengo: muchos discos y muchos pares de aretes.
Admito que salgo: poco, con mis amigos y mi familia. Me encanta salir sola o con mi perra.
Admito que me encanta: escribir en mi blog, tomarme un vino, platicar hasta la madrugada con alguien que valga la pena.
Admito que no tengo: mi cámara, pero será mi regalo de cumpleaños.
Admito que lo que más me fascina: es sentirme satisfecha en todos los sentidos.
Admito que mi MSN es: una herramienta de trabajo, un bello recuerdo y un compendio de gente que a veces ni saludo.
Admito que mi Facebook es: una manera de enterarme de la vida de mis allegados, pero me da mucha flojera subirle fotos. Admito que voy: a ir a Nueva York a más tardar en un año.
Admito que antes: era más feliz.
Admito que ahora: me cuesta mucho pensar siquiera en volver a entregar mi corazón.
Admito que no sé: un chorro de cosas que alguien de mi edad debería, pero estoy dispuesta a aprender. Ah, y patinar.
Admito que no sabia: qué era un lehendakari (es el presidente del gobierno vasco).
Admito que últimamente: me levanto más tarde que de costumbre.
Admito que me fijo en: su mirada.
Admito que soy afortunado en: trabajar en donde lo hago y con las personas que lo hago.
Admito que me gusta escuchar: toda la música y, de vez en cuando, las conversaciones ajenas. Sobre todo cuando viajo en Metro.
Admito que amo a: quien se lo merece.
Admito que quiero mucho a: un chorro de banda, a mi coche.
Admito que mis padres: me dieron en su momento lo que pudieron y por ellos soy lo que soy. Con lo bueno y lo malo.
Admito que mis hermanos: han sido mi madre y mi hijo, respectivamente.
Admito que estoy esperando: al cretino que me sacuda. Pero la espera es larga, así que me compré el banquito del valemadrismo.
Admito que mi amor: es como la defensa de Violeta Parra: tu corazón se abre cuando quiere, tu voluntad se cierra cuando quiere.
Admito que me comí: hoy y siempre, los palitos de las Tutsi Pop.
Admito que ayer: Jairo me sacó una sonrisa al darle un regalo a mi puma closetero.
Admito que hoy: tengo muchas ganas de abrazar a alguien que está muy lejos.
Admito que mañana: le aplicaré "la jefinha" a uno de mis redactores.
Admito que siempre: estoy soñando despierta.
Admito que finalmente: quiero dormir hasta que la cama me escupa.

30 datos inútiles (III)

Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles, Beatles.
Terminando esta serie que ya se retrasó un buen haré ese post que tanto deseo sobre ellos.
Por ahora sólo puedo decir que el 09.09.09 les sienta bien.



Y si no, nada más chequen este trailer que, por sí mismo, no tiene madre...



Jamás un videojuego me había entusiasmado tanto.

29.5.09

30 datos inútiles (II)

El frío es la onda. El calor, hasta cierto grado. La lluvia y yo no nos llevamos del todo bien, porque las dos somos melancólicas y polos iguales chocan.
Además, la pendejez se activa en el DF cuando caen unas cuantas gotas de lluvia.
Definitivamente los mejores días son los de otoño, cuando hay un sol esplendoroso, pero el viento te cala y te despeina.

28.5.09

30 datos inútiles (I)

Hoy empieza esta serie que no tiene otro propósito que aplicar eso que bien apuntó Benedetti: "el olvido está lleno de memoria".
Como dice Sanz, "hay cosas muy tuyas/que yo no comprendo/y hay cosas tan mías/pero es que yo no las veo".
Sin dejo de redención ni autocrítica ni complacencia. Puro regocijo ridículo, quizá.
Pero mío, pues. Y en la recta final hacia los 30.

Dato 1. Dame gelatina en forma de oso rojo; una paleta de caramelo con palo de papel o un helado de limón con chocolate y me harás feliz. Pero si quieres en verdad regocijarme, dame una gelatina de papelito, de jerez, de las que venden en los carritos afuera de las clínicas del IMSS o en la esquina de Balderas y Artículo 123.

27.5.09

Eliseo y el sentido común

Se supone que este post era para explicar mi egoproyecto de catarsis de un mes, para celebrar, conmemorar y condolerme de dejar los veintes y llegar como cuaderno nuevo a los treinta.
Se supone.
Pero el día y sus realidades escupieron otro tipo de discurso. Uno lleno de tristeza por la ejecución de un compañero de trabajo en Gómez Palacio, Durango. De recordar que esto no es un juego y que esta guerra de crimen organizado, con sus daños directos y colaterales, nos está consumiendo.
Y de que el sentido común es tan escaso, tan poco común, que duele verlo aparecer y dar la vuelta a la esquina, mientras te quedas con tu entripado.
Bueno. Mi pesimismo se reduce a una cosa, a lo importante. Sé (aunque espero que la realidad me dé otra bofetada y me equivoque) que quienes levantaron de su propia casa, arrastraron, torturaron, balearon y echaron al canal de riego a Eliseo, vivirán alegremente en su puta impunidad.
Se supone que aquí debería venir la corrección y que se sepa algo, pronto. Certero. Contundente y con consecuencias de algo que el lugar común llama justicia.
Se supone.

25.5.09

Por esto vale la pena



... y por el gol de papacito Verón, claro.

18.5.09

Dedos morados

Como un racimo de uvas, los pobres...
Sólo puede ser una señal de que debo levantarme después de haber caído al suelo.
Duele, pero hay que hacerlo.
No queda de otra. El amoratamiento ya pasará.

14.5.09

Rain

Fue la primera lluvia de la temporada. Y no es momento de escribir sobre los estragos que causará. Decidí que fuera mi noche; para caminar entre los vagos que buscaban guarecerse a la entrada del metro Juárez. Para leer sin prisa sobre la huída que la muerte significó para Antonio Vega. Para toparme de frente con LaChapelle y su luminosidad en un parabús que, a su vez, era la única luz en derredor. Y percibir en los ojos cansados y abandonados de quienes apenas van a la mitad del camino de vuelta a casa paz y abandono, preocupación por querer dormir. Una pizzería abierta a medianoche. Las calles mojadas, las farolas reflejadas en los charcos. Esta noche era mucho más oscura que muchas y el alumbrado público cumplió con más afán su labor. Anoche no hubo pelota para Bonita. Ella tomó su tren y yo mi cámara. Caminamos no muy lejos, a la plaza de Coyoacán y en el camino la lluvia, las farolas y la oscuridad, en su perfecto contraste, dotaron de belleza a puertas, ventanales, herrería y flores... pero sólo faltaba una cosa: el vacío. Que toda esta bulliciosa plaza fuera para mí y mi perra con sus pequeñas intromisiones. Sonó Lou Reed con Perfect Day en mis oídos; justicia musical. Esto ha valido la pena y retratarlo en su fugaz locura es por lo que no estoy autorizada aún para meterme entre las cobijas y volver a enchufarme con la odiosa rutina... En mi propia jornada de vuelta, hasta los más pequeños detalles en las paredes me sobresaltaban la mirada. Cosas que he visto todas mis mañanas. Pero ahora, en el mejor tiempo del día, son más estéticas.
Lo que puede hacer la primera tormenta del casi verano. ¿Será un aviso de otro tiempo?