Estoy cansada. Llevo 12 días trabajando continuamente. Saliendo temprano de mi casa y llegando en la madrugada. Ni siquiera por pedas, trabajo y compromisos únicamente. El año me llevó entre sus fauces. Espero, después, tener tiempo de postear el clásico resumen de fin de año. Debo de. Ha sido fundamental. Si no hubiera pasado lo que pasó, ahora no estaría a punto de clavar mi cara en el teclado, muerta de nervios y de mil sentimientos más. En unas horas, felizmente, tendré mi recompensa. Salgo para Canadá, diez días, a visitar Montreal y Toronto. Ya no sé ni qué metí en la maleta. Ya no sé con qué expectativas voy. Tengo miedo de morir congelada y que vuelva como Bon Ice de Cecile. Vaya asco.... Aún tengo que revisar mi lista de pendientes. Y que no se me olvide el pasaporte, y tampoco los boletos, porque si no, me matan.... Tengo sueño, no he digerido la felicidad y la sorpresa... Espero poder postear desde mi viaje, por lo menos para que vean fotos...... Bueno, ya me voy. Creo que no me sirvió de mucho postear. Bueno, sí, para desear muen año anticipado. Ustedes dictarán la medida que quieren que les vaya. Perdonen si este año me atrapó el espíritu Grinch. No tienen una idea de lo horrible que es vivir cansado, aunque tus amigos te digan que de dónde chingados sacas tanta pila. Y Créanme, no me meto drogas. Bueno, sólo las legales.......
Feliz Año.
Feliz Canadá.
Feliz Amor.
Feliz Vida.
Feliz Todo.
De mí, para todos ustedes.
See U on 2007!
27.12.06
15.12.06
I dreamed a blue dress
Rogué al tiempo aquel momento en que mi mundo se paraba entre tus labios… y sólo me concedió tus ojos cerrados, la parte que más amaba de tu cuerpo y darme cuenta que, tras tanto tiempo, y a pesar de todo, de cuánto te amé, ahora podemos ser amigos.
11.12.06
¡LOS MÁS CAMPEONES!

Quería escribir un chorrro de cosas, de emociones que no salían de mi garganta en la tribuna del Nemesio Diez. Ni el llanto que me salió tímido cuando Oswaldo alzó, emocionadísimo, la Copa, lo puedo reproducir acá. Es increíble (y pocas veces en la vida sucede, a menos que le vayas al Manchester, al Barcelona o a algún cuadro así) ver coronarse, en vivo, a tu equipo. Por el que te has bronqueado con tus cuates, por el cual te recuerdan en la escuela, por el que te dijeron "ridícula" el día de tu examen profesional. Por el que entendiste que esto es parte de tu vida, tu trabajo y tu amor. Eso no lo paga nada. Y como no puedo escribir nada, les dejo esta nota de color que se publicó en La Afición... fue un poco de cómo vi y viví uno de los momentos más felices de mi vida.
¡¡¡¡ARRIBA LAS CHIVAS!!!
9.12.06
El regreso de la Cecile
Decir que no he escrito por falta de tiempo es un absurdo. Era pura falta de inspiración, efectista y horrorosa. Pero hoy es sábado, hace un chingo de frío, debería estar aún echada en mi camita y no... decidí levantarme a informar que no he dejado el mundo del blogger... nada más que simplemente mi mente estaba bloqueada. Y no es que no me hayan pasado cosas buenas: mi equipo está en la Final del futbol y están a un infierno de ser campeones; pude ir a los partidos de cuartos y semis a verlos (¡¡jaaaa, tomen eso, pinches pollos!!), fue el cumpleaños de una persona muy querida y la pude ver feliz, a mi coche lo voy dominando cada día más, pero ya se lo llevó la grúa y, exactamente una semana después, al de una amiga también (¿qué pedo con las grúas? Andan de un can...), estoy a punto de irme a Canadá de vacaciones. Voy a ir a ver a The Who, a Coldplay, y esperemos de aquí a que venga de nuevo la temporada de conciertos me recupere financieramente :s... y pues... creo que ya. Ah, sí, también hice un buen amigo radicado en Aguascalientes... pronto iremos, aunque sea a ver perder al Necaxa en el Victoria!!!
Prometo ya no extraviarme. Vienen cosas buenas para contar: por ejemplo, la peda del año en el periódico... dicen las malas lenguas que todo mundo, todo, t-o-d-o, pierde el estilo. Habrá que ver...
Ya me voy.
Juro, también, que cualquiera que sea el resultado (presenciado en vivo en la Bombonera) entre Toluca y Chivas, escribiré sobre él. Nada de ardilleces ni afanes triunfalistas. I swear
Prometo ya no extraviarme. Vienen cosas buenas para contar: por ejemplo, la peda del año en el periódico... dicen las malas lenguas que todo mundo, todo, t-o-d-o, pierde el estilo. Habrá que ver...
Ya me voy.
Juro, también, que cualquiera que sea el resultado (presenciado en vivo en la Bombonera) entre Toluca y Chivas, escribiré sobre él. Nada de ardilleces ni afanes triunfalistas. I swear
20.11.06
La carreta del hobbit
Pues resulta que ya tengo auto. Yo, humilde peatona durante muchísimos años, ahora está descubriendo las ¿bondades? de tener una maquinita que te lleve y te traiga... Desde hace semana y media un Golfito 90, cuatro puertas, color vino y con un arcaico estéreo se puso a mi servicio, gracias a un buen arreglo monetario con mi madre. Pero lo más cagado del asunto es que yo no sabía (no sé) manejar del todo bien. Y para el estreno, justo el mismo día que mi mamá me hizo entrega del armatoste y horas antes de que me dijera "este es el seguro"... Chaz! que le doy a un vocho... porque no me di bien la vuelta (risas, por favor). Pero el poli que tuvo a bien detenerse para ver el desmadrito que había armado a dos cuadras de mi casa me dijo una frase lapidaria que estoy aplicando a pie juntillas: "que esto no la detenga, señorita"...
Pues bien, poco a poco le voy aplicando la ley de la lámina al miedo de manejar en la Ciudad de México, donde parece que a todo mundo se le olvida para qué chigados sirven las direccionales. Ya me lo llevo al trabajo (que no está tan cerquita ni en una zona tan agradable en cuestión de tránsito), a CU y a diversos lugares que necesite. He de agradecer en este espacio a todos los que con sus nervios y sus consejos(en especial al buen Paco que me tiene una paciencia de santo, y a mi hermana, que con las risotadas de estos días ya le ahorré una semana de terapia) me han ayudado a dominar este asunto. Todos tranquilos, ya no he chocado; ya domino màs la primera y poco a poco le meto más pata. Como dice el buen MV, manejar es un estado mental y una comunión con tu estado de ánimo...

En la foto, la parte de atrás de la carreta. A un lado la bellota zapatista y el monsieur Chetes, jejeje, que también con su mal genio me ha ayudado un chingo.
Pues bien, poco a poco le voy aplicando la ley de la lámina al miedo de manejar en la Ciudad de México, donde parece que a todo mundo se le olvida para qué chigados sirven las direccionales. Ya me lo llevo al trabajo (que no está tan cerquita ni en una zona tan agradable en cuestión de tránsito), a CU y a diversos lugares que necesite. He de agradecer en este espacio a todos los que con sus nervios y sus consejos(en especial al buen Paco que me tiene una paciencia de santo, y a mi hermana, que con las risotadas de estos días ya le ahorré una semana de terapia) me han ayudado a dominar este asunto. Todos tranquilos, ya no he chocado; ya domino màs la primera y poco a poco le meto más pata. Como dice el buen MV, manejar es un estado mental y una comunión con tu estado de ánimo...

En la foto, la parte de atrás de la carreta. A un lado la bellota zapatista y el monsieur Chetes, jejeje, que también con su mal genio me ha ayudado un chingo.
16.11.06
E.R.
De acuerdo. El primer paso para estar en esta corriente es considerar que cada quien la vive como quiere, como puede. Así me doy cuenta que estoy hundida hasta el tuétano y que mi vida ha venido a ser una calle sucia sin salida simplemente por el hecho de querer persistir en una causa perdida. Consciente de esto, no puedo salir y ver hacia otro lado... ¿Cómo, entonces, mantenerte en pie, estoico, cuando sabes que tu propósito se aleja más? ¿No es estúpido? ¿No es como para darle vuelta a la hoja?
Pero siempre un comentario, una mirada, mantiene una leve esperanza de nada y a ella me aferro, a que en un futuro se entienda que quizá nada de eso valió la pena y que el cambio, la evolución, el dejar atrás, es la única manera de crecer... Quizá para ese momento, cuando lo entiendas, yo ya esté muy lejos de el objetivo principal y voltee a ver con nostalgia y cariño cuánto era lo que podía ser y hacer... y que en ese momento ya nada me importe. Pero eso es una estupidez. La causa, como dije, está perdida. Desde mañana, desde siempre, desde el momento de abrir la boca... Creo que mañana olvidaré, para empezar me sobran lágrimas que me tomaré mientras escuchas una tonada irlandesa perdida en lo negro de sus ojos....
Pero siempre un comentario, una mirada, mantiene una leve esperanza de nada y a ella me aferro, a que en un futuro se entienda que quizá nada de eso valió la pena y que el cambio, la evolución, el dejar atrás, es la única manera de crecer... Quizá para ese momento, cuando lo entiendas, yo ya esté muy lejos de el objetivo principal y voltee a ver con nostalgia y cariño cuánto era lo que podía ser y hacer... y que en ese momento ya nada me importe. Pero eso es una estupidez. La causa, como dije, está perdida. Desde mañana, desde siempre, desde el momento de abrir la boca... Creo que mañana olvidaré, para empezar me sobran lágrimas que me tomaré mientras escuchas una tonada irlandesa perdida en lo negro de sus ojos....
5.11.06
Fotografía

Iván me dio el shock... ya se me había olvidado que hubo un momento en que estas personas eran lo más importante. Ahora a muchas las veo como fantasmas, como banda que transitó de paso; que sé, sin embargo, que está bien y le va bien y es feliz. Es sólo que no puedo evitar sentir una nostalgia de aquellos tiempos, como de película antigua...
2.11.06
¿Cuándo es suficiente? Texto catártico después de tres semanas de desaparición
Hace más de un año, el buen y elocuente Carlitos preguntaba en su blog hasta cuándo era suficiente de soportar la pasión y el sentimiento que uno guarda hacia alguien, aunque ni siquieras sepas de su rostro o, por el contrario, lo conozcas bien y ni siquiera puedas acercarte por miles de barreras (mentales casi todas, recíprocas no siempre, culpables muchas veces de una parte). Unos cuantos meses después, en esta madrugada donde se supone que me he amado a mí misma como hace mucho no lo hacía, me desespera tener que desaparecer por horas y no poder quitar de mi cabeza un solo pensamiento: que el objeto (o debería decir ¿sujeto?) de mi deseo, aún cuando todas las señales de la lógica y el sentido común dicten que no es ni será nada más de lo que es ahora ("haber alcanzado el techo de lo que son", diría un otro gran amigo), no se larga de este infierno personal. Que no puede irse porque él mismo, involuntariamente lo creó. Y que cada vez que la realidad me da una de sus maravillosas bofetadas, me hundo en una tristeza que se disipará con una palabra o una mirada.
Estoy harta. Porque tampoco puedo evitar pensar que la recurrencia de esta situación derivará en volver a renunciar a una felicidad anhelada. Quizá sólo sea un capricho, no lo sé...
Creo que lo más sano para apagar este infierno, para matarlo (a propósito de nuestros Fieles Difuntos) sea ya, de una vez por todas, que ese designio revelado electrónicamente por una fuente que jamás me permitió despegarme del suelo se concrete este fin de semana, y que las rutinas hechas al azar se desapeguen y vuelvan al cauce que tenían cuando ni siquiera formaba parte de su cotidianidad. Yo lo pensé, lo dije y lo hice saber: quizá todos seríamos más felices si desapareciéramos de este lugar, de este momento, de esta situación. Pero como todavía no tengo la facultad de vaporizarme ipso facto, creo que tengo que buscarme una buena dosis de amor a mí misma, de felicidad casual o de valemadrismo puro. Pero vuelvo a plantear: ¿hasta cuándo es suficiente?
Ni siquiera el hecho de transgredir me hace feliz...
Estoy harta. Porque tampoco puedo evitar pensar que la recurrencia de esta situación derivará en volver a renunciar a una felicidad anhelada. Quizá sólo sea un capricho, no lo sé...
Creo que lo más sano para apagar este infierno, para matarlo (a propósito de nuestros Fieles Difuntos) sea ya, de una vez por todas, que ese designio revelado electrónicamente por una fuente que jamás me permitió despegarme del suelo se concrete este fin de semana, y que las rutinas hechas al azar se desapeguen y vuelvan al cauce que tenían cuando ni siquiera formaba parte de su cotidianidad. Yo lo pensé, lo dije y lo hice saber: quizá todos seríamos más felices si desapareciéramos de este lugar, de este momento, de esta situación. Pero como todavía no tengo la facultad de vaporizarme ipso facto, creo que tengo que buscarme una buena dosis de amor a mí misma, de felicidad casual o de valemadrismo puro. Pero vuelvo a plantear: ¿hasta cuándo es suficiente?
Ni siquiera el hecho de transgredir me hace feliz...
15.10.06
Todavía hay cosas que lo reconcilian a uno con la vida

Uno con sus azotes, el mundo con sus chingaderas, total que no volteamos a ver esos pequeños detalles que por su simpleza y su pureza hacern creer en que la voluntad humana aún es más fuerte que cualquier cosa. Por ejemplo este domingo, en El Salvador, como cada año, 10 patitos de caucho son lanzados a la rivera del lago Suchitlán, en la ciudad de Suchitoto. Estas figuritas compiten en la Gran Carrera del Patito de Hule, que no es más que un evento con fines benéficos, sus recaudaciones se destinan al Plan Padrino de la Fundación Bienestar Policial que apoya a los Hijos de Policías fallecidos en el Cumplimiento del Deber.
¡Qué chido!
9.10.06
Tarea
6.10.06
Solía tener una amiga...
En aquel entonces nada podía ser más chingón que tenerla al lado. Solidaria, buena persona, confidente, compañera; se podía comadrear y contar con ella para lo que fuera. Sus emociones eran las mías. Mis preocupaciones y éxitos corría a compartirlos con ella... Todo lo que pude amar a una persona, en ese plano, lo sentí con ella. Era mi amiga y la quería mucho.
Hasta que me hizo la chingadera más grande del mundo... en complicidad con alguien más, de quien, quizá, lo puedes esperar. Pero la decepción más grande vino de ella; de su actitud. De repente no pude creer en una sola de sus palabras ni de sus gestos. Jamás sería y ha sido como entonces.
Sé que en este momento, en que no figura en absoluto en mi vida, viene al caso hablar. Pero de repente fue como expulsar un tumor que traes arrastrando desde hace meses. Y aunque no lo estoy haciendo completamente, hoy en este espacio mío quiero decir y compartir cuánto me duele haber perdido a esa persona, a esa amiga, porque ya jamás, aunque pasen los años, volverá a ser lo mismo. Y no es por una incapacidad para perdonar, sino para creer.
Sé que le está yendo bien y me da gusto.Sé que ha logrado lo que se ha propuesto, a costa de cualquier impedimento. Sé, también, que seguirá, como el primer día, en busqueda de su propio ser... pero también sé (y eso es lo que más me duele) que pese a que tuvo la oportunidad de ser feliz a costa mía, no lo quiso aprovechar, no se quiso arriesgar y dejó en una bonita apariencia de vida, el desperdicio de su felicidad. Eso sí es de dar pena...
Hasta que me hizo la chingadera más grande del mundo... en complicidad con alguien más, de quien, quizá, lo puedes esperar. Pero la decepción más grande vino de ella; de su actitud. De repente no pude creer en una sola de sus palabras ni de sus gestos. Jamás sería y ha sido como entonces.
Sé que en este momento, en que no figura en absoluto en mi vida, viene al caso hablar. Pero de repente fue como expulsar un tumor que traes arrastrando desde hace meses. Y aunque no lo estoy haciendo completamente, hoy en este espacio mío quiero decir y compartir cuánto me duele haber perdido a esa persona, a esa amiga, porque ya jamás, aunque pasen los años, volverá a ser lo mismo. Y no es por una incapacidad para perdonar, sino para creer.
Sé que le está yendo bien y me da gusto.Sé que ha logrado lo que se ha propuesto, a costa de cualquier impedimento. Sé, también, que seguirá, como el primer día, en busqueda de su propio ser... pero también sé (y eso es lo que más me duele) que pese a que tuvo la oportunidad de ser feliz a costa mía, no lo quiso aprovechar, no se quiso arriesgar y dejó en una bonita apariencia de vida, el desperdicio de su felicidad. Eso sí es de dar pena...
1.10.06
Más de una razón para cantar...

Igual no soy la más entonada, pero de que le pongo feeling, se nota... Y tengo, al menos en este momento que escribo (y como dice la canción de Los Bunkers), más de una razón para cantar...
a)Tengo salud, mi familia está chido y cuento con trabajos demandantes al tiempo que recompensantes y hasta divertidos.
b)Puedo escuchar la música que yo quiera, cuando quiera, como quiera... y puedo desgañitarme en ella como me venga la gana...
c)¡¡¡Mis Chivas ganaron el Clásico!!! Sí, sí. Sé que viene el jitomatazo y que los que me dicen "Puma de clóset" fruncirán el ceño. Me vale. Nada compensa esta alegría malsana... Esclavitudes pagadas, más música nueva... ¡aaaaaahhhh! ¡qué felicidad!
d)Cuento con amigos que me aman y a los cuales amo. Todos, saben quienes...
e)Puedo verte de nuevo a los ojos y sonreir... y también puedo decir que aprendí de mi error. I can't live (now) wihtout U.
23.9.06
Cien y tú
Nunca pensé llegar a cien. Y aquí estoy. Con muina, por haber sido tan tonta en un momento tan nimio. Sé que si ofrezco una disculpa todo se olvida, pero creo que ahora sí pasé mi límite.
Tampoco pensé llegar a cien y seguir empecinada en soñar contigo, con tus ojos, con tus manos. Muchas cosas de las que hago y las que dejo de hacer son por ti. Ni sé si te importa. Hoy sólo quiero no estar molesta por un error y porque de él se derive el alejamiento. Sé que si llego humildemente a disculparme, puede pasar... pero me da miedo que algo cambie.
Te tengo en este momento tan cerca y ni siquiera tengo valor para llamarte por tu nombre...
Te quiero.
Es todo lo que puedo decir.
Tampoco pensé llegar a cien y seguir empecinada en soñar contigo, con tus ojos, con tus manos. Muchas cosas de las que hago y las que dejo de hacer son por ti. Ni sé si te importa. Hoy sólo quiero no estar molesta por un error y porque de él se derive el alejamiento. Sé que si llego humildemente a disculparme, puede pasar... pero me da miedo que algo cambie.
Te tengo en este momento tan cerca y ni siquiera tengo valor para llamarte por tu nombre...
Te quiero.
Es todo lo que puedo decir.
21.9.06
18.9.06
11.9.06
Sono molto stanca
O como diría Lennon... I'm so tired... de pensar y soñar. De tratar de guardar la compostura. ¿De quererte? De tratar de entender y entenderte. No es posible. No estoy llegando a ninguna parte, sólo a desvelarme por ti, a tratar de construir cosas que tiras, sin pensar, al vacío y a la basura. Quiero dormir y sacarte de mi sistema. Patético. Sé que después de un buen descanso, te volveré a mirar con alegría y a tratar de seguir buscando uno de tus besos.
"I'm so tired"
The Beatles
I'm so tired, I haven't slept a wink
I'm so tired, my mind is on the blink
I wonder should I get up
And fix myself a drink
No, no, no
I'm so tired, I don't know what to do
I'm so tired, my mind is set on you
I wonder should I call
You but I know what you'd do
You'd say I'm putting you on
But it's no joke
It's doing me harm
You know I can't sleep
I can't stop my brain
You know it's three weeks
I'm going insane
You know I'd give you everything I've got
For a little piece of mind
I'm so tired, I'm feeling so upset
Although I'm so tired
I'll have another cigarette
And curse Sir Walter Raleigh
He was such a stupid git
You'd say I'm putting you on
But it's no joke
It's doing me harm
You know I can't sleep
I can't stop my brain
You know it's three weeks
I'm going insane
You know I'd give you everything I've got
For a little piece of mind.
"I'm so tired"
The Beatles
I'm so tired, I haven't slept a wink
I'm so tired, my mind is on the blink
I wonder should I get up
And fix myself a drink
No, no, no
I'm so tired, I don't know what to do
I'm so tired, my mind is set on you
I wonder should I call
You but I know what you'd do
You'd say I'm putting you on
But it's no joke
It's doing me harm
You know I can't sleep
I can't stop my brain
You know it's three weeks
I'm going insane
You know I'd give you everything I've got
For a little piece of mind
I'm so tired, I'm feeling so upset
Although I'm so tired
I'll have another cigarette
And curse Sir Walter Raleigh
He was such a stupid git
You'd say I'm putting you on
But it's no joke
It's doing me harm
You know I can't sleep
I can't stop my brain
You know it's three weeks
I'm going insane
You know I'd give you everything I've got
For a little piece of mind.
5.9.06
Un sueño, nada más
Que no había nada más que tu respiración y los ojos más hermosos de este lugar.
(Pero sólo es eso).
(Pero sólo es eso).
30.8.06
Mariana

Llegó unos tres días después que yo a la redacción, lastimada de la pierna por haberse puesto a jugar uno de esos deportes que tanto le gustan. De inmediato hubo química y simpatía, que poco a poco se fortaleció cuando íbamos a comer al ahora inexistente Tesmolito y me indujo a los perversos placeres del té Chai frío del Starbucks. Me acuerdo, también, que la primera vez que comimos en un changarro de chinos me dijo del gran amor que sentía por su chico, Ignacio. Y también de que a veces le fastidiaba el horario, el ritmo, la tensión de hacer un periódico. O, también, en el camino de Parque Alameda al diario, de cómo recordaba con nostalgia sus partidos, sus esfuerzos y sus días en que el deporte regía su vida. También de las broncas del horario y las fechas del calendario, las cuales, al parecer, implicaban el reto de la convivencia con alguien ajeno al trajín periodístico.
En fin, como siempre pasa en las amistades que inician desde la convivencia laboral, Mariana decidió tomar un camino distinto y a la vez, más amable con ella y lo que quiere en su proyecto de vida. Y hoy nos deja, en medio de una tristeza porque ya la comida no me sabrá igual, porque el café, por supuesto, nunca será el mismo; ni las confidencias, ni el babear por los deportistas guapos (Cannavaro en primer lugar para ella, Zidane para mí).
La separación no será total, porque su columna seguirá saliendo cada tercer día y, en estas épocas de amistades virtuales, seguiremos teniendo pláticas comunes que poco a poco irán cambiando de tema para volverse un recuerdo o, mejor aún, el fortalecimiento de una amistad padrísima con una persona poca madre, que se entrega, que es comprometida y que me enseñó a creer que alguien todavía se puede enamorar hasta la médula.
Suerte, amiga... que nos volveremos a encontrar.





