4.5.09

Sunny flu

Es complicado verle un lado bueno a esto. Pero creo que lo ha tenido.
Momentos tranquilizadores, noches calurosas de viento y silencio absoluto.
Volver a lo básico, una noche con los amigos escuchando música y repartiendo recuerdos en discos compactos.
La paz de una ciudad. El transporte casi vacío, pese a los ojos que transmiten preocupación.
Esto terminará en unos días, para bien.
Para mal además.
Lo disfruté, sí...
Ya habrá tiempo de reflexionar y de hacer el balance.

29.4.09

la influenza y su(s) cara(s) amable(s)



de jodis.
de izquierda a derecha: carlos zúñiga, jonathan pardiñas, julieta pola, yo merengues, rodolfo zárate y héctor zamarrón

27.4.09

El desahogo de un virus

Estoy harto de ser un tema. De ser EL tema. Me zumban los oídos y hasta pienso que me he contraido.
No soy un enviado de divinidad alguna y tampoco quiero joderte la existencia. Simplemente hago mi vida, mi trabajo si así deseas llamarle. No soy tan importante como para que me odies y me temas, pero si me quieres ver como una especie de mensaje para recordarte que lo más importante es tu salud, por mí está bien.
Ríete un poco conmigo, por favor, aunque sea en ruso...
Just take care a little.

20.4.09

Number nine, number nine...

La he escuchado, fácil, los últimos 20 años de mi vida. No entiendo mas que unas cuantas palabras. Pero me fascina e intriga desde siempre por lo parecida que es al pensamiento humano, que se nutre de todos los estímulos, que grita de vez en cuando, tiene silencios y se repite y repite y repite... El caos hecho música.
Una madrugada se me prendió el foco, algo simple. Googlearla. Tratar de comprenderla un poco. Con poco éxito, claro... di con una frase, un mantra de estos momentos. Lo dijo él. El "Él" que para mí merece ponerlo en altas.
"Here I sit on my broken chair. My wings are broken and so is my hair. I'm not in the mood for..."
Estoy en el mood de tratar de entender cómo es que se piensa.
Espero lograrlo mañana. Aunque sea, dando el primer paso.
Por lo pronto ya caché que siempre hacía bromas porque la realidad era demasiado para él.

13.4.09

El del cumpleaños

Para la anécdota, quedaron atrás los días en que fuiste frágil, doliente, cínico y valiente... Hoy, sólo por la fecha, eres más viejo que yo.
Pero seguimos siendo los mismos niños de dientes grandes y sonrisa fácil. De fantasear. Peggy & Kermit. De parecer que no tenemos ni una milésima de cosa en común, salvo ciertos gustos pop.
Las amistades, las carnalitudes como la nuestra se hacen con más de 20 años de conocencia. Y caigo en la cuenta de que he pasado mucho más tiempo de mi vida contigo que en cualquier otra parte.
Nos hemos tomado de la mano en los instantes más duros de nuestra existencia. Los más jodidos y seguimos ahí, con nuestros dientes grandes y nuestras sonrisas fáciles.
Y aunque nuestras diferencias de opinión han sido miles, pocos los momentos en que nos hemos mandado a la chingada...
Total, hoy sólo es la fecha para felicitarte por ese cumpleaños que nos toca este año; un poquitín incompleto porque la primera de la lista está ausente; un tanto amargo porque a la vez hay fechas que te entristecen, pero no por ello menos importante, consciente de que alrededor tuyo hay un ejército de gente que te ama.
Me voy a dormir con la imagen del niño con cabello beatle nayarita que llegó al patio de la Melchor Ocampo y no soltaba su morral, literalmente, ni para ir al baño. El primero que me gustó, quien fue mi maravilloso compañero de baile. De quien oí esa confesión que ahora espeta a viento y sol y que nunca está conforme con el momentum, pues "nada es mejor que reinventarse a sí mismo".
Que en esa reinvención de tercera década estemos siempre juntos.
Te amo, hermano...

31.3.09

Excellent, Zutroy! Work hard, and each day you'll get a shiny penny...



O pienso así o de plano me va a dar el "torzón"...
No pretendo que sea perfecto, sólo no tener el corazón a mil.
(Sin sentido para poder dormir y pensar que Vedder sigue siendo el rey).

26.3.09

Solidaridad

Porque mi úlcera tiene tu nombre, porque haces que me suden las manos todas las noches, porque nunca le atino a lo que quieres... pero sobre todo, porque después de todo, eres como cualquier otra persona.
Y también tienes madre.


16.3.09

This is one for the good days


©sadcecile
Hay cosas chingonas y el concierto de Radiohead.
El mejor que he visto en toda mi vida (y miren que es mi vicio).
No pudo ser con mejor compañía.
Todo, todo, todo fue magnífico.
Si hubieran tocado "Where I end and you begin" me habría muerto en paz, pero me compensaron ganando en una patada futbolera una copia del setlist que, evidentemente, ya está en la bóveda de seguridad de un banco :P
Vi a Dios Yorke y a sus profetas Greenwood, O'Brien y Selway.
En este momento soy feliz :)

11.3.09

Mantra



MUCHOS POQUITOS CHIQUITOS HACEN UN MUCHO GRANDOTE

9.3.09

El reencuentro con Babasónicos y Zoé

Ni en mi día más ocupado te dejo de extrañar. Pero en este evento tenía miedo de evocarte. Por eso no quería ir o no le había tomado importancia. Por eso también me salté los de septiembre y los de noviembre; por eso no he comprado el disco. Sabía que sería duro y doloroso; que en algún momento se me iba a quebrar la voz y la cerveza me sabría a mis propias lágrimas.

No me equivoqué.

Pero otra parte (estoy segura que fuiste tú) me empujó a comprar las entradas. Y por impulso soltarle de sopetón que sería mi acompañante. Prácticamente lo saqué de una fiesta familiar porque necesitaba que me tomara de la mano. Porque yo apretaría la suya cuando empezaran las notas de esa canción con la que ella pidió que se recordara su vida -la paradójica muerte-.

La memoria de toda una vida compartida sintetizada en notas que resistieron a perderse en la estridencia. La última vez que estuve allí en un concierto que me importó fue contigo, precisamente viendo a los que Nacho quería ver... me acuerdo que ni pelamos el show porque ya nos lo sabíamos de memoria y porque seguramente teníamos en la cabeza otra cosa más importante. Total que la Sariñoña nos importó un pepino. Que el nervio de ver a Adrián de nuevo en el escenario, con su caótico ser estrafalario que tanto te gustaba... y ellos también sobrellevando la ausencia del bajista que te encantaba. Vino "El colmo" y me desgañité queriendo ser el murmullo de una ciudad que no sepa quién soy. Y entre notas canté esa de "cuando yo me muera haré una fiesta en la que nunca salga el sol"... pero vino la que entonaste todas las veces que vimos a los Babasónicos en vivo. Vino una pausa extraña. Respiré, él también y nos abrazamos a cantar "Putita". La cerveza me supo a tus gritos de fan histérica, de nunca saber del todo qué significaba esa canción para ti...

Faltaba la otra parte. La de nuestra otra estrella. Decidí respetar su homenaje con "Dead". Eso es de ellos y nada más. Y te sentí en nuestro típico comentario sobre la pachequez de Larregui. Seguro que te encantó su poncho.

Gracias, hermano del alma, por ayudarme a conectar esa parte a la cual tenía miedo de enfrentarme. Y espero que yo haya colaborado un poco en completar ese ciclo musical que sella el amor sin tiempo y lleno de memoria por Roski Boski. Lo necesitaba de verdad, para llegar en paz a ver a Radiohead.

Porque estarás con Carlos y conmigo en primera fila.

5.3.09

Eres la elegida



Después de tanto tiempo, te he encontrado...
Nada más tengo que juntar la lana para comprarte :P

2.3.09

Me voy a enfermar más seguido

Qué delicia dedicarte durante 48 horas a hacer absolutamente nada sin horarios...
Lástima que sólo sea por curarse de una gripe.
Ahora tengo 97 fotos en mi iPod para animarme fuera de casa...




PD: Faltan 15 días!!!!!!!!!

26.2.09

terapia funcional para lo inmamable

Venía decidida a despepitar este fucking jodido day a todo detalle, plagado de errores y poca paciencia. De resignarme temporalmente a las letras chiquitas. Y de ceder ante el maldito virus griposo de la redacción. Pero recordé que alguien a quien quiero mucho (y creo que fue por estas fechas) hace un año me dijo: "Porque todo lo malo al final tiene algo bueno, o x lo menos disfrutable...". Igual no es nada relevante, pero tiene mucho significado.
Entonceeees... lo bueno de esta "inmamable" (Crispi dixit) jornada fue que me sirvieras de sparring (literal), mi estrella punk, encontrar un nuevo lugar favorito para ordenar pizza cerca de casa. La simpsoniana terapia de la casita del horror V (la de "el esplendor" -porque si no nos demandan) y disfrutar de un nuevo placer culposo.

Homer: D'oh! I mean...hey.




Bart: Good morning, Father dear. [hands him comics] Hope you're well.
Lisa: Are we taking the new Lexus to Aunt Patty and Selma's funeral
today?



Homer: Hmm, fabulous house, well-behaved kids, sisters-in-law dead,
luxury sedan...woo hoo! I hit the jackpot.




[sits down] Marge,
dear, would you kindly pass me a donut?
Marge: Donut? What's a donut?




Homer: Aah! Aah! [pushes toaster handle, disappears]
[donuts start to fall from the sky]
Marge: Hmm. It's raining again.





jajaajajajaja!!!!!
Ah, el placer culposo. ¿Han oído esa estúpida canción de El Mechón? Bueno... con eso tienen.

19.2.09

Como en los viejos tiempos

El tiempo no es tiempo a tu lado.
Las mismas luces, el mismo escenario.
Hasta la misma camisa de la primera fotografía.
El abrazo. El mismo sentimiento lleno de diferencias.
Sólo faltó empezar a quitarle la etiqueta a las cervezas que no nos tomamos (esta vez).
Volveré al vicio; era algo necesario para trazar mi sonrisa.
Y no me importa volver a tiritar de frío o quedarme sin cigarros.
Todo sea por la compañía. Todo vale la pena.
Mi sociópata favorito :)

16.2.09

Numerología de fe-brero

Era estupendo charlar contigo, eso es todo.
Añoro las largas conversaciones de madrugada que hicieron de ti un noctámbulo con más razones que el mero ocio y de mí, la mujer más feliz en ese momento.
Porque lo demás duró lo que debía.
Fue un verdadero placer conocerte; lo digo sin sorna, sin rencor y en el más amplio sentido de la frase.
Empezó una tarde como la de hoy con un "¿qué haces?". Y lo más vaciado es que por poco te aparejas con el día -ese sí- en que mi mundo cambió. Tres años que no han hecho que olvide ni un solo rayo del sol reflejado en la ventana y chocando con su cabello, su gorra, su gesto de desconfianza, sus ojos de miel. Primera y única vez en mi vida que creeré que el amor a primera vista no es un ridículo mito romántico.
Y ahora que lo pienso, otro poco y hay festejo triple, por aquello de las visitas que dejaron impregnados los recuerdos a manzana, pero de eso sólo tiene dos años.
Si la numerología es tan precisa o tan mágica como dicen, algo debería cambiar por estas fechas en mis vientos.
Yo sólo sé que 2+2=5.

9.2.09

Is good to see you again

En la calidez de E, las vívidas memorias de juventud de P, la amorosa complicidad de C y N, las risas locas de la nueva generación, la rebeldía de A, la timidez de R, el gran futuro que le espera a C, la hospitalidad de S y A... en la dulce rudeza de M... en la paz que sólo el mar puede ofrecer...

2.2.09

Thanks, Holden

No cuenten nunca nada a nadie. Si lo hacen, empezarán a echar de menos a todo el mundo.

J.D. Salinger, The catcher in the rye

Lo reconozco. No soy la mejor lectora del mundo, aunque tampoco me entusiasma serlo. Es por un solo motivo. Los libros me dan lo que necesito en el momento justo. Son oportunísimos. Fue uno de un autor español hace unos meses el que me ayudó a llevar mejor la muerte de mi mejor amiga; después pensé que lo sería otro llamado "Alta fidelidad" para entender mejor a alguien , pero lo dejé a la mitad (algún día lo retomaré). Ya no era necesario. Y no los leo precisamente por esperar encontrar algo. Llego a esa conclusión hasta que cierro la última página. Aunque he de reconocer que me guío mucho por el título en esa necesidad de darle paz a mis tormentas, a mis preguntas.
¿Por qué he dicho esto? Ah, sí. Porque estoy regresando a mi espacio con miedo. Me he percatado que eso que nutría (desde mi perspectiva) este espacio se encuentra vacío. Por llamarlo de algún modo, los vuelcos del corazón. No hay mucho tiempo para eso desde hace varios meses. Y porque la situación verdaderamente me aterra es que me trago esa sensación, lista para teclear.
La frase de Holden Caulfield sintetiza mi poca -o mejor dicho, nula- gana de escribir. Ya no quiero echar de menos ni añorar cuando había motivos para ponerme loca de contento por los ojos de alguien. Y no sólo pasa por ese sector el asunto, sino por los días en que había esa posibilidad de matar el tiempo y entonces se volvía el catalizador de las historias y las reflexiones más serenas. Creo que por eso es que tomé vacaciones. No tanto por el cerco administrativo de hacerme de unos días antes de cumplir un año más en Milenio. Quería ocio, no pensar, no angustiarme, no tener que medir mi jornada y mi pensamiento en función de bloques, full tracks o bites. Si bien sólo es una semana, hacer cualquier otra cosa que estar pegada a ese puto ENPS me hará bien para volver a planear y abrir los ojos, respirar aire de mar. Abstraerme rascándole la panza a mi perra.
Y en esas estaba el sábado por la tarde, sentada en el gélido pasto de las islas de CU, cuando un niño llamó mi atención. Pirinola de no más de cinco años. En un monopatín. Disfrazado de Batman. Empezó a jugar con otros chicos. Se caía y volvía y echaba a correr como si se fuera a terminar el oxígeno. Se parecía tanto a ti de niño, con tu casco de futbol americano y tu mirada chueca. Creo que también su nombre terminaba con "O". Me hizo sonreír y respirar en paz. Un bello rato de ocio que llenó mi tanque.
Y decidí escribir de nuevo. Qué importa echar de menos si siempre en esa añoranza vendrá la sonrisa del recuerdo maravilloso de haber estado juntos compartiendo un pedazo de vida.
Mañana me desharé de muchas cosas que no me sirven. El miércoles inicio semestre. El jueves tomaré un avión para reunirme con familia en la que echaré de menos las navidades con olor a Bacardí y cigarrillo, un frío del carajo y el regreso a casa frente a los velatorios del ISSSTE en San Fernando. El domingo estaré aquí y el lunes, de nuevo a intentar sacar el mejor noticiario.
Por lo pronto leo "El libro de las ilusiones", de Paul Auster.